La presidenta de la Asamblea Legislativa decidió eliminar la compra del tradicional distintivo de oro para los nuevos congresistas y optar por una alternativa considerablemente más barata.
La presidenta de la Asamblea Legislativa, Yara Jiménez, decidió poner fin a la compra de pines de oro para los nuevos diputados, una práctica que durante años formó parte del protocolo del Congreso y que esta vez podía representar un costo de hasta ₡300 mil por cada distintivo.
En lugar de adquirir las piezas de oro, la administración legislativa optará por pines de otro material cuyo precio rondaría los ₡22 mil por unidad, una diferencia de aproximadamente ₡278 mil por cada pieza.
Los distintivos son utilizados tradicionalmente para identificar a los legisladores, de manera similar a los que portan ministros del Poder Ejecutivo y magistrados del Poder Judicial.
Según los antecedentes de las adquisiciones realizadas por el Congreso, en marzo de 2022 se compraron pines confeccionados en oro macizo de 14 quilates, por los cuales se pagaron ₡182 mil por unidad.
Para este nuevo periodo legislativo, sin embargo, el precio de cada pieza podía alcanzar los ₡300 mil, por lo que Jiménez tomó la decisión de descartar esa opción y buscar una alternativa de menor costo.
La jerarca legislativa cuestionó que recursos públicos sean destinados a este tipo de artículos y señaló que la adquisición de pines de oro fue una práctica mantenida durante diferentes administraciones de la Asamblea Legislativa encabezadas por el PLN, PUSC y PAC.
Jiménez aseguró que la decisión cuenta con el respaldo de la fracción del Partido Pueblo Soberano (PPSO), bajo el argumento de que se trata de recursos provenientes de todos los costarricenses y que existe la obligación de administrarlos responsablemente.
Desde la Presidencia del Congreso también se afirmó que durante años se destinaron “cientos de millones de colones” del Estado a este tipo de gastos.
La medida forma parte, según el despacho de Jiménez, de una política orientada a reducir gastos protocolarios considerados innecesarios y fortalecer la austeridad en el manejo de los recursos públicos.
De esta manera, los nuevos diputados seguirán contando con un distintivo institucional, pero ya no será confeccionado en oro y su costo será considerablemente menor.
:::