Redacción- Lo que debía ser un día “especial” para Edwin López Vega, alias Pecho de Rata, terminó convertido en un fallido intento de boda dentro del Centro Penitenciario La Reforma. El extraditable, acusado por Estados Unidos de tráfico internacional de drogas, se ausentó este martes de la audiencia de apelación por su proceso de extradición para atender los preparativos de su matrimonio… que finalmente no pudo llevarse a cabo.
El viceministro de Justicia, Nils Ching, confirmó que aunque López presentó la solicitud formal para casarse en prisión, la ceremonia no se realizó debido a que el interno no cumplió los trámites administrativos necesarios.
“Se confirma que se ha recibido solicitud de persona privada de libertad de apellido López Vega para llevar a cabo matrimonio dentro del sistema penitenciario. Al respecto, debido a que no se ha cumplido con el trámite interno administrativo para llevar a cabo las coordinaciones de la hora, la fecha y la seguridad que debe tener ese evento y coordinaciones incluso externas, por el momento no se llevará a cabo”, explicó Ching.
La boda que chocó con la justicia
La defensa del imputado había justificado su inasistencia a los Tribunales del Segundo Circuito Judicial de San José alegando que López tenía prevista una actividad privada dentro de la cárcel. Posteriormente, se confirmó que se trataba de su boda penitenciaria, programada para la mañana de este martes.
Mientras la Sala analizaba su recurso contra la resolución que autorizó su extradición al estado de Texas —decisión emitida el pasado 7 de octubre—, en La Reforma avanzaban los preparativos de un enlace que nunca llegó al “sí, acepto”.
Aunque su abogado aseguró contar con autorización para representarlo y exponer los argumentos de la apelación en su nombre, la ausencia del extraditable generó comentarios en el ámbito judicial, debido al inusual motivo que definió la agenda del día.
Una mañana movida, pero sin matrimonio
Fuentes cercanas explicaron que la intención de López era formalizar su relación antes de enfrentar un eventual proceso en suelo estadounidense. Sin embargo, el Ministerio de Justicia recalcó que ninguna boda puede realizarse sin completar las coordinaciones logísticas y de seguridad, y que el interno no cumplió con esos pasos.
Con ello, Pecho de Rata no asistió a su audiencia y tampoco logró casarse.
¿Y ahora qué?
La apelación continuará su curso en los tribunales, mientras que el matrimonio deberá esperar a que se cumpla el procedimiento interno establecido para estos casos.
Por ahora, el extraditable quedó sin boda y con su proceso rumbo a Estados Unidos aún en pie.