Carlos Ramos, reconocido humorista costarricense conocido como “El Porcionzón”, confesó que su adicción a los casinos lo llevó a la bancarrota. En una entrevista con Gustavo López, Ramos relató que, aunque nunca pidió dinero a prestamistas, terminó perdiendo todo lo que tenía debido a las apuestas.
“Parece mentira: yo siempre me jugué lo que fue mío. Yo jugué todo. Quedé en bancarrota, pero me jugué mi dinero, todo”, dijo el comediante, quien reconoció que en sus inicios como jugador llegaba a apostar $100 en una sola noche.
Ramos recordó que su contacto con los casinos inició en tiempos en que tenía altos ingresos por su participación en el mercado informal.
Esa bonanza, sumada a la proliferación de casinos, lo llevó a involucrarse cada vez más en el juego, hasta convertirlo en una adicción. “Al principio ganaba, pero después vino la parte fea, que es cuando se pierde”, admitió.
Aunque logró salir del círculo vicioso, aseguró que el daño ya estaba hecho. “La adicción me llevó a perder mucho más que dinero”, concluyó.