El sospechoso de 69 años fue detenido el lunes cuando regresaba a Costa Rica. La Fiscalía solicitó medidas cautelares por una investigación por daños agravados y ahora deberá presentarse a firmar una vez al mes.
El hombre de apellido Solano, de 69 años, quien fue detenido este lunes en el Aeropuerto Internacional Juan Santamaría por una agresión ocurrida contra una motociclista en Tibás, quedó en libertad luego de rendir declaración ante el Ministerio Público.
La Fiscalía Adjunta de San José, del Segundo Circuito Judicial, informó que tras su detención el sospechoso rindió declaración indagatoria y posteriormente el Ministerio Público solicitó medidas cautelares ante el Juzgado Penal de Turno Extraordinario.
La medida solicitada por la Fiscalía consiste en que Solano se presente a firmar una vez al mes durante tres meses, mientras continúa la investigación por el presunto delito de daños agravados.
La decisión significa que, pese a haber sido detenido al regresar al país después de permanecer en Estados Unidos, el hombre no quedó en prisión preventiva y continuará el proceso judicial en libertad bajo la medida cautelar impuesta.
El ataque quedó grabado
El caso se remonta al 13 de julio, cuando Solano conducía un vehículo Ford Raptor por Tibás y, de acuerdo con la investigación, se detuvo y salió del automotor para dirigirse hacia una mujer que viajaba en motocicleta junto con su hija de 8 años.
El conductor habría golpeado a la motociclista, provocando que tanto ella como la menor cayeran sobre la carretera.
El momento de la agresión quedó registrado por la cámara de otro vehículo y posteriormente las imágenes se viralizaron en redes sociales. En el video también se observa la reacción de otros conductores, quienes confrontaron al hombre y le advirtieron que el incidente había quedado grabado.
Después del altercado, el sospechoso regresó a su vehículo y abandonó el lugar.
La investigación del Organismo de Investigación Judicial (OIJ) permitió posteriormente identificar plenamente al conductor. Los agentes también determinaron que Solano había salido de Costa Rica el 14 de julio, apenas un día después del incidente, con destino a Estados Unidos.
Lo detuvieron al regresar al país
Ante la salida del sospechoso del territorio nacional, los agentes judiciales coordinaron con funcionarios de Interpol para activar una alerta migratoria.
Esa alerta permitió que las autoridades detectaran su regreso a Costa Rica este lunes. Cuando Solano ingresó por el Aeropuerto Internacional Juan Santamaría, agentes judiciales se presentaron en la terminal y ejecutaron su detención.
Sin embargo, después de ser puesto a disposición del Ministerio Público y de realizarse las diligencias judiciales correspondientes, el hombre quedó en libertad.
La Fiscalía explicó que la investigación no establece que la madre y su hija hayan sufrido lesiones físicas como consecuencia del incidente.
“Según informó la Fiscalía, tanto de la denuncia como de las diligencias realizadas se desprende que las personas ofendidas no sufrieron lesiones físicas. No obstante, de acuerdo con la investigación, el golpe propinado por el imputado habría ocasionado daños en la motocicleta de la persona ofendida”, indicó el Ministerio Público.
Ese elemento fue determinante para la calificación jurídica que actualmente se investiga, relacionada con el presunto delito de daños agravados.
Ahora Solano deberá cumplir con la obligación de presentarse a firmar una vez al mes durante tres meses, mientras el Ministerio Público continúa con las diligencias para determinar si existen elementos suficientes para avanzar con el caso.
El episodio generó una amplia reacción pública luego de que las imágenes de la agresión circularan en redes sociales. La detención del sospechoso, más de un mes después de los hechos y luego de su regreso desde Estados Unidos, había puesto nuevamente el caso bajo los reflectores.
Ahora, con el imputado en libertad y sujeto a la medida cautelar solicitada por la Fiscalía, la investigación continuará su curso en los tribunales.