Jóvenes se graban haciendo poses, gestos, bailes y movimientos frente a otros estudiantes para demostrar quién tiene más “presencia”. Los videos terminan principalmente en TikTok e Instagram y la tendencia ya llegó a centros educativos de Costa Rica.
Si su hijo llegó recientemente a la casa hablando de “farmear aura”, “ganar aura”, “perder aura” o de una “batalla de aura” y usted no entendió absolutamente nada, probablemente no sea el único padre de familia en esa situación.
Una tendencia que nació y creció en Internet entre adolescentes y jóvenes terminó saliendo de las pantallas para llegar a parques, plazas, calles y, más recientemente, a centros educativos.
Costa Rica ya forma parte de ese fenómeno.
La situación alcanzó tal nivel de atención que el propio Ministerio de Educación Pública (MEP) se pronunció este viernes 21 de agosto sobre la aparición de las llamadas “batallas de aura” y las actividades para “farmear aura” en algunos centros educativos.
Pero, ¿qué están haciendo exactamente los estudiantes?
Empecemos por lo básico: ¿qué significa “aura”?
En este caso no tiene relación con asuntos espirituales ni con alguna supuesta energía alrededor del cuerpo.
Dentro del lenguaje utilizado por adolescentes y jóvenes en Internet, tener “aura” significa proyectar seguridad, carisma, estilo, presencia o esa capacidad difícil de explicar que hace que alguien parezca “cool” frente a los demás.
Merriam-Webster explica que el término se popularizó en redes como una forma de describir la “vibra” o cualidad que una persona proyecta. Con el tiempo comenzaron a utilizarse también los llamados “aura points”, una puntuación completamente imaginaria para determinar si una persona gana o pierde prestigio dependiendo de lo que haga. (Merriam-Webster)
Por ejemplo, dentro de la lógica de la tendencia, alguien que hace algo impresionante, mantiene la calma en una situación complicada o realiza algún movimiento con mucha seguridad podría recibir comentarios como:
“+1.000 de aura”.
Por el contrario, si tropieza, queda en una situación vergonzosa o intenta hacer algo llamativo y le sale mal, otros usuarios pueden bromear diciendo:
“-5.000 de aura”.
No existe una tabla real ni una puntuación oficial. Los números son inventados y forman parte del humor de Internet. (El Economista)
Entonces, ¿qué significa “farmear aura”?
Aquí aparece otra palabra que puede resultar completamente extraña para muchos padres: “farmear”.
El término procede de la cultura de los videojuegos.
En numerosos juegos, “farmear” significa repetir determinadas acciones para acumular recursos, experiencia, objetos o puntos.
Los jóvenes trasladaron esa expresión a la vida cotidiana.
Así, “farmear aura” significa hacer algo deliberadamente para aumentar esa imagen de seguridad, carisma o prestigio ante otras personas.
Dicho de una manera mucho más sencilla para cualquier padre de familia: es intentar verse interesante, seguro, misterioso o impresionante delante de los demás y, muy especialmente, delante de una cámara.
La expresión se ha extendido con fuerza entre jóvenes de las generaciones Z y Alfa y actualmente aparece constantemente en TikTok, Instagram y otras plataformas. (El Comercio)
¿Y qué es una “batalla de aura”?
Aquí es donde la tendencia dejó de ser simplemente una frase utilizada en comentarios de redes sociales.
Las llamadas “batallas de aura” convierten esa idea en una especie de competencia presencial.
Dos jóvenes se colocan frente a frente mientras otras personas los rodean.
No necesariamente se insultan, no tienen que tocarse y tampoco se trata originalmente de una pelea física.
Cada participante intenta superar al otro utilizando poses, movimientos corporales, expresiones faciales, pequeños bailes, gestos con las manos, miradas, caminados o actuaciones improvisadas.
El objetivo es demostrar quién proyecta mayor seguridad, estilo o “presencia”.
Diversos videos que se han viralizado internacionalmente muestran precisamente ese formato: jóvenes colocados frente a frente mientras una multitud observa, grita, reacciona y graba lo ocurrido con teléfonos celulares. (Excélsior)
En algunas competencias incluso se utiliza música, particularmente ritmos como funk o phonk, mientras los participantes realizan sus movimientos. No existe, sin embargo, un reglamento universal que establezca qué movimiento da más puntos que otro. (Diario AS)
El “ganador” termina siendo quien genera una mayor reacción entre quienes están mirando o quien posteriormente recibe mejores comentarios cuando el video llega a Internet.
¿Son fotografías o videos?
Principalmente videos.
Eso es fundamental para entender el fenómeno.
Las “batallas de aura” están diseñadas para ser observadas y compartidas.
Uno o varios estudiantes suelen colocarse alrededor de los participantes con sus teléfonos celulares y graban toda la escena.
Posteriormente esos videos pueden editarse, agregarles música, efectos, textos o puntuaciones imaginarias de “aura” y publicarse en redes sociales.
TikTok es una de las principales plataformas donde se ha extendido la tendencia, aunque también existen publicaciones en Instagram, especialmente mediante Reels, así como reproducciones y comentarios en otras redes. (El Comercio)
Esto explica también por qué una situación que ocurre durante unos pocos minutos dentro de un colegio puede terminar siendo vista por miles de personas.
No necesariamente todos los estudiantes que están alrededor participan directamente de la “batalla”. Algunos únicamente observan; otros celebran; otros graban y posteriormente comparten el contenido.
¿Qué hacen exactamente durante una batalla?
No hay una coreografía obligatoria.
Ese es precisamente uno de los elementos de la tendencia.
Un estudiante puede acercarse lentamente a su contrincante, quedarse inmóvil mirándolo, hacer un movimiento con las manos, acomodarse la ropa, bailar durante algunos segundos, realizar una pose o inventar prácticamente cualquier acción destinada a transmitir seguridad.
El otro participante intenta responder con algo que genere una reacción todavía mayor.
La gracia está en aparentar que todo se hace con naturalidad y sin demasiado esfuerzo.
De ahí la idea de acumular “aura”.
En redes pueden encontrarse videos con un tono completamente humorístico, mientras otros participantes se toman la competencia con bastante seriedad. (Diario AS)
Para una persona adulta que observe uno de estos videos sin conocer el contexto, los movimientos incluso pueden parecer aleatorios o difíciles de entender.
Pero para quienes conocen la tendencia existe una especie de lenguaje compartido: cada gesto pretende transmitir más confianza o presencia que el anterior.
¿De dónde salió todo esto?
La tendencia actual no apareció de un día para otro.
El uso de “aura” como sinónimo de presencia o carisma comenzó a crecer en comunidades deportivas de Internet, particularmente alrededor del fútbol y el baloncesto.
Posteriormente se expandió hacia TikTok y otras redes.
En 2024 se hizo especialmente popular la idea de asignar “puntos de aura” a situaciones cotidianas. Know Your Meme identifica publicaciones de mayo de ese año entre las primeras en utilizar explícitamente puntuaciones para indicar cuánto “aura” ganaba o perdía una persona. (Know Your Meme)
Después apareció con mayor fuerza la expresión “aura farming” o “farmear aura”.
Uno de los momentos que catapultó internacionalmente esa expresión ocurrió en 2025, cuando se hizo viral un video del niño indonesio Rayyan Arkan Dikha bailando con enorme tranquilidad sobre la parte delantera de una embarcación durante la tradicional competencia Pacu Jalur, en Indonesia.
Su manera relajada de moverse y mantener el equilibrio fue asociada masivamente en Internet con la idea de estar “farmeando aura”. (ABC News)
A partir de ahí, el concepto siguió evolucionando hasta transformarse durante 2026 en competencias presenciales entre jóvenes.
Medios de diferentes países latinoamericanos han registrado encuentros de este tipo en espacios públicos y videos que posteriormente acumulan grandes cantidades de reproducciones en redes sociales. (El Comercio)
La tendencia ya llegó a Costa Rica
Costa Rica tampoco quedó fuera.
Durante agosto comenzaron a circular videos y referencias a encuentros de este tipo en el país, mientras la expresión se hacía cada vez más conocida entre estudiantes.
En territorio nacional ya se han reportado actividades en las que jóvenes compiten mediante gestos, movimientos y actuaciones improvisadas frente a otras personas para demostrar quién posee mayor “aura”. (CR Hoy)
La llegada de la tendencia a centros educativos provocó además que algunas instituciones empezaran a preguntarse cómo manejarla.
Y ahí intervino el MEP.
¿El MEP las prohibió?
No.
Y esta es probablemente una de las aclaraciones más importantes para padres de familia.
El Ministerio de Educación sostiene que no corresponde prohibir o sancionar una expresión juvenil solamente por llamarse “batalla de aura” o por “farmear aura”.
Según el ministro José Leonardo Sánchez Hernández, lo que debe analizarse es la conducta concreta de los estudiantes y las consecuencias que genere dentro del centro educativo.
Para el MEP, “farmear aura” puede ser inicialmente una actividad lúdica entre jóvenes.
El problema aparece cuando deja de ser simplemente una diversión.
¿Cuándo sí puede convertirse en un problema?
El Ministerio estableció varios límites bastante claros.
Si una “batalla de aura” es utilizada para humillar, ridiculizar, acosar o discriminar a otro estudiante, deja de tratarse únicamente de una actividad recreativa.
Lo mismo ocurre si pone en riesgo la integridad de quienes participan, provoca aglomeraciones peligrosas o interrumpe las lecciones.
Esto resulta especialmente importante porque una dinámica que originalmente puede comenzar como una broma entre amigos también puede cambiar cuando existen decenas de estudiantes observando, teléfonos celulares grabando y posteriormente una publicación en redes sociales.
Además, la exposición pública puede extender las consecuencias mucho más allá del momento en que se realizó la actividad.
¿Habrá un protocolo especial?
Tampoco.
El MEP considera innecesario crear un protocolo diferente cada vez que aparece una nueva tendencia en redes sociales.
La institución señala que el Reglamento de Evaluación de los Aprendizajes y de la Conducta y los protocolos existentes ya permiten intervenir ante situaciones relacionadas con estas actividades.
Las direcciones de los centros educativos pueden actuar cuando una conducta afecta la seguridad, la convivencia o el proceso educativo.
Cada situación, sin embargo, debe analizarse individualmente, respetando el debido proceso y la proporcionalidad de cualquier medida disciplinaria.
Un estudiante no puede ser castigado solo por “farmear aura”
El Ministerio también fue especialmente claro en este punto.
Ningún estudiante debe ser sancionado únicamente por “farmear aura”.
Para que exista una intervención debe presentarse alguna conducta que vulnere derechos, afecte la convivencia, ponga a otra persona en riesgo o interfiera con el aprendizaje.
El ministro resumió la posición institucional indicando que las autoridades educativas deben tratar de comprender las nuevas formas de expresión de los jóvenes, pero establecer límites cuando otras personas resultan afectadas.
“Toda diversión tiene un límite, y ese límite es la dignidad, la seguridad y los derechos de las demás personas”, señaló Sánchez.
¿Qué deberían entender los padres?
Probablemente lo primero sea no asumir automáticamente que cuando un hijo habla de “aura” se refiere a una pelea o a alguna actividad peligrosa.
En esencia, la tendencia nació como un juego social y humorístico basado en demostrar carisma y seguridad.
Sin embargo, su versión actual tiene un componente adicional que los padres sí deberían conocer: muchas veces la actividad se realiza pensando específicamente en grabarla y posteriormente compartirla.
Es decir, la “batalla” no necesariamente termina cuando los estudiantes dejan de hacer los movimientos.
Puede continuar en TikTok o Instagram mediante reproducciones, comentarios, burlas, puntuaciones, ediciones del video y nuevas publicaciones.
Ese componente digital ayuda a explicar por qué el MEP insiste en que lo importante no es el nombre de la tendencia, sino las consecuencias de la conducta.
Así que, si escucha a su hijo hablar de “aura”, “farmear”, “+1.000 de aura” o una “batalla de aura”, ya sabe de qué se trata.
No están acumulando puntos reales ni hablando de energías invisibles.
Están utilizando el lenguaje de una tendencia nacida de los videojuegos y las redes sociales que convirtió algo tan subjetivo como el carisma en una competencia imaginaria y que ahora, literalmente, salió de TikTok para llegar hasta los recreos de escuelas y colegios.