Un sismo durante la madrugada puede sorprenderlo mientras duerme y dificultar la reacción por la oscuridad y la desorientación. Tener claro qué hacer y algunos artículos preparados junto a la cama puede reducir riesgos.
Los fuertes movimientos sísmicos durante la noche tienen una particularidad: pueden sorprender a las personas profundamente dormidas, en medio de la oscuridad y sin tiempo para comprender inmediatamente qué está ocurriendo.
Por eso, saber de antemano cómo reaccionar puede evitar decisiones apresuradas que aumenten el riesgo de sufrir golpes, cortaduras o caídas.
Una de las principales recomendaciones si comienza a temblar mientras usted está en la cama es mantener la calma y evitar salir corriendo mientras el movimiento sea fuerte.
Si no existen objetos pesados, lámparas, cuadros o estructuras sobre la cama que puedan caer, permanecer allí y protegerse la cabeza y el cuello con una almohada puede ser más seguro que intentar desplazarse en medio de la oscuridad.
Si el lugar donde duerme representa un peligro, debe trasladarse hacia un sitio seguro únicamente si puede hacerlo sin exponerse innecesariamente.
También es importante mantenerse alejado de ventanas, espejos, muebles altos, estantes y cualquier objeto que pueda desprenderse o caer.
Cuidado con salir descalzo
Una recomendación particularmente importante durante los sismos nocturnos es tener zapatos cerrados y una linterna cerca de la cama.
Después de un movimiento fuerte puede haber vidrios quebrados, adornos, fragmentos de cielorraso u otros objetos en el piso. Levantarse descalzo y caminar en la oscuridad puede provocar lesiones.
Por esa misma razón, no es recomendable correr hacia las escaleras o intentar abandonar inmediatamente la vivienda mientras todavía está temblando.
Una vez finalizado el movimiento, revise las condiciones a su alrededor y, si existen daños que puedan representar un peligro, evacúe de manera ordenada hacia un lugar seguro.
En edificios, no utilice ascensores después de un sismo.
Prepárese antes de acostarse
No es necesario esperar a que ocurra otro temblor para prepararse.
Una medida sencilla es dejar todas las noches en un punto accesible una linterna y zapatos cerrados, además de conocer dónde se encuentra el kit de emergencias de la familia.
Las personas que necesitan medicamentos indispensables también deberían procurar tenerlos identificados y accesibles ante una eventual evacuación.
Además, todos los integrantes de la vivienda deberían conocer previamente cuáles son los sitios más seguros y cuál sería la ruta de salida en caso de que sea necesario abandonar la casa.
Recuerde que puede haber réplicas
Después de un sismo importante pueden producirse nuevos movimientos, por lo que no se debe asumir que el peligro terminó inmediatamente.
Tras verificar que familiares y personas cercanas se encuentran bien, manténgase atento a información oficial y evite saturar innecesariamente las líneas telefónicas.
Un temblor de madrugada puede generar temor y desorientación, pero tener un plan familiar y saber exactamente cómo actuar permite reaccionar con mayor rapidez y seguridad si la tierra vuelve a moverse durante la noche.