La Liga recibe este miércoles a Plaza Amador con la clasificación a cuartos de final en juego. Los rojinegros llegan con seis puntos, igualados con el equipo panameño y Luis Ángel Firpo, por lo que una victoria les asegura el boleto, mientras que un empate o una derrota los obliga a mirar de reojo el otro partido del grupo.
La hora de la verdad llegó para Liga Deportiva Alajuelense. El tricampeón de la Copa Centroamericana se juega este miércoles su continuidad en el torneo cuando reciba a Plaza Amador, en un partido que puede marcar la diferencia entre avanzar a los cuartos de final o sufrir una inesperada eliminación.
El compromiso está programado para las 8:30 p. m. en el estadio Alejandro Morera Soto y corresponde a la última jornada de la fase de grupos. La situación no podría estar más apretada: Luis Ángel Firpo, Plaza Amador y Alajuelense llegan con seis puntos, mientras que Xelajú todavía conserva una posibilidad matemática con tres unidades.
La Liga llega a esta definición después de sufrir un duro golpe en la fecha anterior, cuando cayó 1-0 frente a Luis Ángel Firpo en El Salvador. Ese resultado acabó con el invicto que los manudos mantenían como visitantes en la competición y dejó completamente abierta la pelea por los dos boletos a los cuartos de final.
Ahora, el escenario más sencillo para el equipo dirigido por Ismael Rescalvo es también el más contundente: ganarle a Plaza Amador. Si Alajuelense consigue los tres puntos, llegará a nueve unidades y asegurará su clasificación sin importar lo que suceda en el duelo entre Xelajú y Luis Ángel Firpo. Además, superaría directamente al conjunto panameño y terminaría entre los dos primeros del grupo.
Pero un empate cambia completamente el panorama. Con una igualdad, la Liga llegaría a siete puntos y tendría que esperar el resultado del partido entre Firpo y Xelajú. Si Firpo no gana, los rojinegros asegurarían uno de los dos puestos de clasificación. Si el conjunto salvadoreño vence, los tres equipos terminarían con siete puntos y entrarían en juego los criterios de desempate.
La derrota sería el escenario más peligroso. Si Alajuelense pierde, Plaza Amador alcanzará nueve puntos. Si además Firpo derrota a Xelajú, los manudos quedarían eliminados. Un empate de Firpo también podría complicar seriamente a la Liga, mientras que una victoria de Xelajú abriría una combinación diferente que tendría que resolverse mediante los criterios de desempate.
Por eso, el partido tiene un ingrediente adicional: no hay margen para especular. Alajuelense tiene la clasificación en sus propias manos y una victoria elimina cualquier calculadora. El problema es que enfrente tendrá precisamente a uno de los equipos que también está peleando por el boleto.
Además, los dos partidos de la última jornada se disputarán de manera simultánea: Alajuelense contra Plaza Amador y Xelajú frente a Luis Ángel Firpo. Así, cualquier gol en Guatemala podría modificar el panorama de los rojinegros mientras disputan su propio partido en Alajuela.
La Liga también llega con la obligación de reaccionar después de una actuación que generó críticas tras la derrota ante Firpo. El propio técnico Ismael Rescalvo reconoció que su equipo no mostró la entrega que debía, por lo que el duelo ante Plaza Amador representa también una oportunidad para cambiar la imagen y responder en una noche de máxima presión. El tricampeón centroamericano está contra las cuerdas, pero todavía depende de sí mismo. Alajuelense sabe exactamente qué necesita: ganar y olvidarse de las calculadoras. Un triunfo lo mete directamente en los cuartos de final; cualquier otro resultado convertirá el cierre de la jornada en una noche de nervios, cuentas y desempates.