La presidenta elevó el tono contra las autoridades judiciales ante los 51 homicidios que golpean la provincia y cuestionó que sospechosos detenidos por la Policía terminen nuevamente en libertad.
La presidenta Laura Fernández lanzó este miércoles uno de sus cuestionamientos más fuertes contra el Poder Judicial, al responsabilizarlo de parte de las dificultades para enfrentar la escalada de violencia que golpea a Cartago.
Con 51 homicidios contabilizados en la provincia, Fernández aseguró que el Ejecutivo no puede continuar esperando una respuesta de las autoridades judiciales mientras las fuerzas policiales realizan operativos y detenciones.
“No andamos nada bien en ese poder de la República”, afirmó la mandataria.
Pero su declaración más contundente llegó cuando exigió al ministro de Seguridad Pública, Gerald Campos, determinar qué otras acciones puede tomar el Gobierno para recuperar el control en Cartago.
“Yo, como presidenta de la República, no me puedo esperar más a que al Poder Judicial le dé la gana de ponerse a trabajar. ¿Qué vamos a hacer nosotros con los recursos que tenemos?”, cuestionó Fernández.
“Cartago no se merece esto”
La mandataria recordó que Cartago fue históricamente una provincia tranquila y aseguró que la situación actual está generando temor entre sus habitantes.
“Cartago no se merece esto”, manifestó.
Fernández incluso relató que vecinos le han contado que tienen miedo de enviar a sus hijos a entrenar al Polideportivo de Cartago, salir a tomar café durante las tardes o realizar actividades cotidianas por temor a quedar en medio de una balacera.
La propia presidenta reveló que desde su vivienda escucha disparos provenientes de sectores aledaños como San Blas, Taras y El Carmen.
Cuestiona que detenidos vuelvan a las calles
Uno de los principales reclamos de Fernández se concentra en lo que ocurre después de que los cuerpos policiales capturan a sospechosos.
La presidenta cuestionó el costo y riesgo que implican los grandes operativos policiales si posteriormente las personas detenidas recuperan su libertad.
“¿Qué garantía tenemos de que esa gente no la vamos a estar agarrando en estos megaoperativos súper costosos para la población y que al día siguiente queden sueltos otra vez y vuelvan de nuevo a las andadas y veamos de nuevo el baño de sangre en la provincia de Cartago?”, cuestionó.
El Gobierno puso como ejemplo varios casos de personas asesinadas recientemente que habían estado anteriormente privadas de libertad, así como situaciones en las que sospechosos detenidos recuperaron su libertad.
Fernández también hizo referencia al riesgo que enfrentan los policías durante estas operaciones y lamentó que nuevamente un agente del Organismo de Investigación Judicial resultara herido.
“Estamos poniendo a los policías como carne de cañón. Y esa no es la respuesta a la grave crisis que tenemos”, afirmó.
Pide cuentas al Poder Judicial
Fernández también dirigió un mensaje a los diputados para que ejerzan control político y exijan explicaciones a las autoridades judiciales.
“En esto yo veo mucha pasividad exigiendo cuentas al Poder Judicial y sus autoridades”, señaló.
La presidenta insistió en que su reclamo se realiza respetando la independencia de poderes, pero advirtió a las autoridades judiciales que “tienen que poner las barbas en remojo”.
El ministro de Seguridad, Gerald Campos, respaldó los cuestionamientos y aseguró que Fuerza Pública continuará realizando detenciones y llevará un seguimiento de lo que suceda posteriormente con los sospechosos presentados ante los despachos judiciales.
“Vamos a cumplir con la detención de ellos y los vamos a presentar a los despachos judiciales”, indicó Campos.
Fernández anunció una nueva reunión para revisar el operativo desplegado en Cartago y determinar qué otras medidas puede adoptar el Ejecutivo para contener una ola de violencia que ya deja 51 homicidios en la provincia.