más de 20 personas debieron ser rescatadas de emergencia tras la repentina crecida del caudal debido a las fuertes lluvias en la zona sur.
Un trágico accidente acuático enlutó la tarde de este domingo 30 de agosto de 2026 a la comunidad de Pérez Zeledón, luego de que una violenta e inesperada cabeza de agua en el río Barú cobrara la vida de un hombre que se desempeñaba como guía de excursión. El suceso movilizó de inmediato a múltiples cuerpos de socorro hacia una zona montañosa de muy difícil acceso.
Atrapados por la corriente
De acuerdo con los reportes oficiales de la Benemérita Cruz Roja Costarricense y el Cuerpo de Bomberos, la emergencia se desató cuando un grupo conformado por aproximadamente 40 excursionistas —entre ellos varios menores de edad— se disponía a cruzar el cauce del río Barú. En ese instante, las intensas lluvias caídas en las partes altas de la montaña provocaron una enorme y rápida crecida que tomó por sorpresa a los caminantes.
La fuerza del agua dividió al grupo en ambos extremos del río, dejando a decenas de personas atrapadas y en una situación de extremo peligro. Desafortunadamente, el guía de la excursión fue arrastrado por la violenta corriente antes de que pudiera ponerse a salvo. Tras un intenso rastreo por parte de las unidades de primera respuesta, su cuerpo fue localizado sin signos vitales sobre una piedra en medio del cauce.
Complejo operativo de rescate
Las labores de salvamento representaron un enorme desafío técnico y físico para los rescatistas. Para ingresar al punto exacto de la emergencia, el personal debió realizar una caminata de más de 4 kilómetros sobre terrenos complicados e inestables.
Especialistas en Búsqueda y Rescate Acuático de la Cruz Roja, junto con unidades operativas de Bomberos, baqueanos locales y oficiales de la Fuerza Pública, unieron esfuerzos para asegurar la zona. Los rescatistas tuvieron que cruzar el río Barú de lado a lado en cinco ocasiones distintas utilizando equipo especializado de cuerdas para poder extraer de forma segura a los afectados.
Gracias a esta rápida y coordinada intervención, las autoridades lograron evacuar con éxito a unas 25 personas que se encontraban aisladas. Paramédicos en el puesto de mando valoraron en condición estable a seis pacientes, determinando que ninguno requería traslado de emergencia a un centro hospitalario.
Llamado a la prevención
Las autoridades de emergencia reiteraron su llamado a la población para extremar las medidas de precaución al visitar cuerpos de agua durante la actual época lluviosa. Las cabezas de agua son fenómenos sumamente rápidos y peligrosos que suelen formarse en las partes altas de las cuencas, por lo que un río puede cambiar su caudal de forma radical en cuestión de segundos, aun cuando no esté lloviendo directamente en el sitio donde se encuentran las personas.