Tatuajes de lealtad, armas y carros de lujo: OIJ desmantela peligrosa banda “Laden” que sembraba terror en Cartago
La organización operaba desde Birrisito de Paraíso, prestaba dinero bajo la modalidad “gota a gota” y utilizaba amenazas y armas de fuego para cobrar deudas. Sus integrantes debían tatuarse el nombre de la banda como…
Una peligrosa estructura criminal que habría convertido los préstamos de dinero en un negocio de amenazas, intimidación y millonarias ganancias fue desarticulada por agentes de la Unidad de Crimen Organizado del Organismo de Investigación Judicial (OIJ) de Cartago.
La organización, conocida como “Laden”, tenía su centro de operaciones en Birrisito de Paraíso, pero extendía sus actividades a otros sectores de Cartago, Turrialba y comunidades cercanas.
Detrás de los préstamos informales conocidos como “gota a gota”, las autoridades identificaron una red que presuntamente utilizaba armas de fuego, amenazas y mecanismos de lavado de dinero para sostener una operación criminal que le permitía a sus integrantes mantener un estilo de vida rodeado de lujos.
Uno de los hallazgos más llamativos de la investigación es que la agrupación exigía a sus miembros tatuarse la palabra “Laden” como símbolo de fidelidad y pertenencia a la estructura.
Deudas que nunca terminaban y cobros bajo amenazas
La investigación judicial, iniciada a principios de 2023, permitió establecer que la organización ofrecía préstamos de dinero con intereses excesivos, provocando que las víctimas quedaran atrapadas en deudas prácticamente imposibles de cancelar.
Cuando los deudores enfrentaban dificultades para pagar, entraban en acción los cobradores, quienes presuntamente recurrían a amenazas graves, intimidación y exhibición de armas de fuego para exigir el dinero.
Según las pesquisas, la organización mantenía una estructura jerárquica en la que cada integrante tenía funciones específicas.
El presunto cabecilla fue identificado como un hombre de apellidos Prieto Medina, de 37 años, vecino de Birrisito de Paraíso, señalado como el encargado de suministrar el capital para los préstamos y dirigir las operaciones de legitimación de capitales.
Como presuntos prestamistas y cobradores figuran seis hombres de apellidos González Torres, de 47 años; Carpio Gómez, de 29; Alvarado Machado, de 24; Molina Calderón, de 25; Coto Acuña, de 28, y Poveda Arias, también de 28 años.
Estos sospechosos residían en comunidades como Birrisito, Cot y Juan Viñas, desde donde habrían participado en la colocación de dinero y la recuperación de las deudas mediante métodos violentos.
Carros de lujo, ganado y sociedades para ocultar el dinero
Pero el negocio criminal no terminaba con los cobros.
Los investigadores también descubrieron una presunta red de legitimación de capitales que permitía introducir las ganancias ilícitas en actividades comerciales aparentemente legales.
Entre los mecanismos identificados destacan la adquisición de vehículos de alta gama, compra de propiedades, participación en subastas ganaderas e inversiones en ganado.
Para estas operaciones, la agrupación habría utilizado sociedades como Proyectos Omerta S.R.L., Inversiones Morelli Omerta S.R.L. y la sociedad 3-101897337 S.A.
De acuerdo con la investigación, estas estructuras jurídicas habrían servido para movilizar recursos y ocultar el verdadero origen del patrimonio.
La policía judicial también identificó a cuatro personas que presuntamente cumplían funciones de testaferros, facilitando sus nombres, cuentas bancarias y bienes para registrar propiedades y vehículos.
Entre ellas figura una mujer de apellidos Calderón Calvo, de 30 años, identificada como esposa del supuesto líder. También aparecen personas de apellidos Machado Solano, de 53 años; Alvarado Machado, de 31, y Méndez Poveda, de 24.
Una organización marcada por la violencia y los lujos
El caso dejó al descubierto una estructura que, según las autoridades, combinaba el control violento sobre sus deudores con una organización financiera destinada a disfrutar y ocultar las ganancias obtenidas.
Los tatuajes con el nombre “Laden” constituían una señal de pertenencia dentro del grupo, mientras que los vehículos de lujo y las inversiones representaban parte del patrimonio bajo investigación.
Las pesquisas desarrolladas desde 2023 permitieron reconstruir los distintos niveles de la organización, desde quienes suministraban el dinero hasta quienes realizaban los cobros y facilitaban el movimiento de los recursos.
El caso evidencia cómo las redes de préstamos informales pueden convertirse en organizaciones de extorsión y legitimación de capitales, utilizando las necesidades económicas de sus víctimas como mecanismo para obtener ganancias mediante la intimidación y la violencia.
Las responsabilidades penales individuales deberán determinarse conforme avance el proceso judicial.