¡Orgullo tico en Nueva York! Costa Rica llenará la Quinta Avenida de música, tradiciones y sabor guanacasteco
Una delegación de costarricenses llevará el espíritu del pura vida a uno de los escenarios más emblemáticos del mundo, con una espectacular carroza dedicada a Guanacaste y una celebración que reunirá a ticos residentes…
Guillermo Solano / Desde Nueva York, EEUU
La bandera de Costa Rica volverá a ondear con orgullo en el corazón de Nueva York. Este domingo 11 de octubre, la famosa Quinta Avenida de Manhattan se vestirá de azul, blanco y rojo con una representación nacional que promete conquistar al público con música, bailes, carrozas y las tradiciones que identifican a los costarricenses.
La celebración forma parte del tradicional Desfile de la Hispanidad, que durante más de seis décadas ha reunido a delegaciones latinoamericanas para mostrar la riqueza cultural de sus países.
Este año, Costa Rica tendrá un protagonismo muy especial gracias al esfuerzo de Sector 011 – Yo Soy Costa Rica, una organización integrada por costarricenses residentes en Estados Unidos que se han propuesto mantener vivas sus raíces y compartirlas con las nuevas generaciones.
La representación nacional rendirá homenaje a Guanacaste, una provincia reconocida por su folclor, sus tradiciones y su invaluable aporte a la identidad costarricense.
Una de las principales atracciones será una carroza inspirada en la cultura guanacasteca, que incorporará elementos tan representativos como la fachada de la histórica iglesia de Nicoya, una marimba y un toro.
La delegación también contará con música, bailes típicos y diferentes expresiones artísticas que llevarán un pedacito de Costa Rica hasta las calles de Manhattan.
El reconocido retahílero guanacasteco Max Barberena tendrá el honor de encabezar la representación nacional como mariscal del desfile, programado para comenzar al mediodía.
Un sueño que nació del amor por Costa Rica
Detrás de esta celebración existe una historia de esfuerzo, unión y orgullo nacional.
En 2025, un grupo de costarricenses residentes en Estados Unidos consolidó Sector 011 – Yo Soy Costa Rica, una iniciativa que permitió fortalecer la presencia nacional en esta importante celebración internacional.
Uno de sus mayores logros fue la construcción de una enorme carreta típica, considerada por sus organizadores como la segunda más grande, elaborada con la colaboración del artesano Luis Madrigal, oriundo de Sarchí.
El proyecto reunió a costarricenses provenientes de diferentes estados de Estados Unidos, quienes participaron en la pintura y decoración de este símbolo nacional.
Más allá de su tamaño y belleza, la carreta se convirtió en una demostración de que la distancia no es impedimento para mantener vivas las tradiciones de Costa Rica.
Después de un año de planificación, los integrantes de Sector 011 comenzaron a recibir desde el viernes 9 de octubre a las distintas agrupaciones que participarán en el desfile.
Como antesala de la gran celebración, este sábado 10 de octubre se realizará un convivio que reunirá a las comitivas costarricenses en un ambiente de amistad, música y fraternidad.
La actividad busca fortalecer los lazos entre quienes viven lejos de su tierra, pero conservan intacto el cariño por sus costumbres, su gastronomía y su identidad nacional.
La celebración también representa una oportunidad para que las nuevas generaciones de costarricenses nacidas o criadas en Estados Unidos conozcan y se sientan orgullosas de sus raíces.
Costa Rica demostrará que el pura vida no tiene fronteras
Para los integrantes de Sector 011, participar en el Desfile de la Hispanidad representa mucho más que recorrer una avenida de Nueva York.
Es una oportunidad para mostrarle al mundo la riqueza cultural de un pequeño país que se distingue por sus tradiciones, su alegría y el profundo amor de sus habitantes por la patria.
Este domingo, entre edificios imponentes, miles de espectadores y delegaciones de diferentes países, Costa Rica tendrá nuevamente un espacio para brillar.
Y aunque miles de kilómetros separen a estos costarricenses de su tierra natal, el sonido de la marimba, los colores de las carretas y el ondear de la bandera nacional recordarán que el orgullo de ser tico no conoce fronteras.
Porque se puede vivir lejos de Costa Rica, pero Costa Rica nunca deja de vivir en el corazón de su gente.