¿Está en riesgo la electricidad del país? ICE responde a sindicatos y revela un enorme desafío
La institución descarta un desabastecimiento inmediato de energía, pero reconoce que el país necesitará más del doble de su capacidad eléctrica actual para atender la demanda de las próximas décadas.
El Instituto Costarricense de Electricidad (ICE) salió este viernes 2 de octubre al paso de los cuestionamientos de organizaciones sindicales sobre el futuro del Sistema Eléctrico Nacional (SEN) y aseguró que Costa Rica no enfrenta un riesgo inmediato de desabastecimiento de electricidad.
Mediante un comunicado oficial, la institución respondió a la información difundida por agrupaciones sindicales y a declaraciones de la presidenta de la República, Laura Fernández Delgado, relacionadas con la situación del sector eléctrico.
El ICE sostiene que actualmente el país dispone de suficiente capacidad para atender la demanda nacional, aunque advierte que el crecimiento económico y el aumento del consumo obligarán a realizar inversiones de miles de millones de dólares.
De acuerdo con la institución, Costa Rica cuenta con 3.624 megavatios de capacidad instalada. Sin embargo, los estudios de proyección hacia el año 2050 establecen que será necesario superar los 8.000 megavatios.
Esto significa que el país deberá incorporar más de 4.500 megavatios adicionales durante las próximas dos décadas, una expansión que requerirá inversiones sostenidas y la participación de los sectores público y privado.
Polémica por eliminación de dirección de planificación
Otro de los puntos que generó controversia fue la decisión del Consejo Directivo del ICE de disolver la Dirección de Planificación y Sostenibilidad de su Negocio de Electricidad.
La medida provocó cuestionamientos sindicales sobre el futuro de la planificación energética.
Sin embargo, el ICE rechaza que la reorganización signifique eliminar estas funciones. Según su posición oficial, las responsabilidades serán asumidas directamente por las áreas técnicas encargadas de generación, transmisión y distribución.
La institución argumenta que esta modificación busca vincular la planificación con la ejecución de los proyectos y mejorar la capacidad de respuesta ante las necesidades del país.
Por su parte, organizaciones sindicales han solicitado los estudios técnicos, expedientes y acuerdos que respaldan la reorganización.
La Contraloría General de la República también aclaró que su informe de auditoría sobre la planificación eléctrica no ordenó disolver dicha dirección, por lo que esa determinación corresponde exclusivamente al ICE.
Inversiones millonarias para evitar problemas futuros
El Instituto también reconoció que garantizar la continuidad y calidad del servicio eléctrico exigirá recursos que no puede asumir por sí solo.
Entre las necesidades identificadas se encuentra la ampliación y modernización de la infraestructura en la Zona Sur, donde las grandes distancias entre los centros de producción y los puntos de consumo representan desafíos adicionales.
La institución sostiene que concentrar toda la inversión necesaria únicamente en sus recursos financieros sería irresponsable, debido a la magnitud de las obras requeridas.
Pese a estas necesidades, el ICE insiste en que el Sistema Eléctrico Nacional tiene capacidad para responder al consumo actual.
La discusión surge en momentos en que el país debe definir cómo financiar y desarrollar las nuevas obras eléctricas, mientras continúan los cuestionamientos sobre la reorganización institucional y la planificación del suministro para las próximas décadas.