Errores cotidianos que pueden afectar la visión sin darnos cuenta
Dormir o bañarse con lentes de contacto, pasar horas frente a pantallas sin hacer pausas y exponerse al sol sin la protección adecuada son algunas prácticas frecuentes que pueden provocar molestias e incluso aumentar el…
Pasar gran parte del día frente al celular o la computadora, dormir con lentes de contacto o utilizar anteojos de sol que no ofrecen una protección adecuada son hábitos comunes que pueden afectar los ojos sin que la persona lo perciba de inmediato.
El Día Mundial de la Visión 2026, que se conmemora este jueves 8 de octubre, es un buen momento para revisar algunas conductas cotidianas y prestar atención a señales que muchas veces se dejan pasar.
Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), al menos 2.200 millones de personas en el mundo presentan algún deterioro de la visión cercana o lejana y, en al menos 1.000 millones de esos casos, el problema podría haberse prevenido o todavía no ha sido atendido.
Entre las prácticas que conviene evitar o modificar se encuentran:
No hacerse chequeos visuales periódicos. Esperar a notar una pérdida de visión para consultar puede retrasar la detección de algunos problemas oculares que pueden pasar desapercibidos en sus primeras etapas. Algunas enfermedades avanzan sin síntomas evidentes, por lo que los controles son especialmente importantes en personas con factores de riesgo como diabetes o hipertensión. Además, cambios repentinos en la visión, dolor intenso, destellos de luz, aparición súbita de numerosas manchas o “moscas volantes”, enrojecimiento acompañado de dolor o una lesión directa son señales que requieren valoración profesional.
Pasar muchas horas frente a pantallas sin descansar la vista. Puede favorecer fatiga visual, resequedad, ardor, dolor de cabeza o visión borrosa temporal. Una recomendación frecuente es aplicar la regla 20-20-20: cada 20 minutos, mirar durante 20 segundos hacia un punto situado a unos seis metros de distancia.
Dormir, bañarse o nadar con lentes de contacto puestos. Estas prácticas pueden aumentar el riesgo de infecciones oculares. Los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de Estados Unidos (CDC) advierten sobre los riesgos de dormir con ellos, salvo que su uso nocturno haya sido indicado específicamente por un profesional. Asimismo, el contacto con el agua puede exponer los ojos a microorganismos y provocar complicaciones.
Usar anteojos oscuros sin verificar su protección ultravioleta. Más importante que el color del lente es que bloquee entre el 99% y el 100% de la radiación UVA y UVB.
Desde Meditek, empresa costarricense dedicada a la distribución de equipos y dispositivos médicos, destacan que fechas como el Día Mundial de la Visión son una oportunidad para recordar la importancia de la prevención y de consultar a tiempo ante cambios persistentes o repentinos en la visión.
El Día Mundial de la Visión busca precisamente reforzar un mensaje sencillo: el cuidado de la vista no debería comenzar únicamente cuando aparecen dificultades para ver.