¿Nepotismo o proyecto? La Fedefútbol vuelve al ojo del huracán tras otro fracaso de selecciones
El antecedente de Cristian Vela y ahora el nombramiento de Nicolás Batista reavivan el debate sobre los vínculos familiares dentro de la Federación, mientras...
El antecedente de Cristian Vela y ahora el nombramiento de Nicolás Batista reavivan el debate sobre los vínculos familiares dentro de la Federación, mientras Ronald González defiende que todas las decisiones responden a un modelo deportivo
La Federación Costarricense de Fútbol vuelve a quedar bajo la lupa tras un nuevo fracaso de una de sus selecciones nacionales y, otra vez, los cuestionamientos apuntan a la forma en que se nombran algunos entrenadores.
En menos de dos años, dos procesos dirigidos por familiares de altos cargos del fútbol costarricense terminaron envueltos en polémica.
El primero ocurrió en 2024, cuando la Selección Sub-20, dirigida por Cristian Vela, no logró clasificar al Mundial de Chile 2025. En aquel momento surgieron críticas porque el estratega era cuñado de Claudio Vivas, entonces director de Selecciones Nacionales.
Pese a los cuestionamientos, el presidente de la Fedefútbol, Osael Maroto, defendió el nombramiento.
"No lo veo anormal, son cosas que pueden suceder porque a la hora de tomar la decisión la basamos en su conocimiento y experiencia", afirmó entonces.
Dos años después, la historia volvió a generar controversia.
La Selección Sub-23 quedó eliminada de manera prematura en los Juegos Centroamericanos y del Caribe bajo el mando de Nicolás Batista, sobrino del técnico de la Selección Mayor, Fernando Batista.
El cambio de entrenador también llamó la atención porque Randall Azofeifa, quien venía trabajando con ese grupo y había conquistado la medalla de oro en los Juegos Centroamericanos de Guatemala, fue removido del cargo.
Ronald González, director deportivo de la Fedefútbol, explicó que la decisión respondió a un cambio en la estructura de trabajo y no a un asunto de nombres.
"Cuando llegamos a la Federación decidimos darle a Fernando la Sub-23 para que estuviera completamente alineada con la Selección Mayor y darle seguimiento cercano a una generación que ha sido muy golpeada", explicó en Teletica Deportes Radio.
Según González, Nicolás Batista fue elegido porque forma parte del cuerpo técnico de Fernando Batista y conoce de primera mano la metodología de trabajo que pretende implementar la Federación.
"Para no darle otra responsabilidad a Fernando se nombró a uno de sus asistentes. Todo se hace con Fernando; los entrenamientos han sido planificados por el cuerpo técnico de la Mayor para darle seguimiento a los jugadores que podrían llegar a la Selección Nacional", señaló.
El dirigente también defendió la preparación del técnico argentino, recordando que trabajó con la Selección Sub-18 y dirigió procesos preolímpicos en Armenia.
Además, descartó que la decisión estuviera relacionada con Randall Azofeifa.
"No tiene nada que ver con Randall, con Juan, Pedro ni con nadie. Es un tema de estructura metodológica y de seguimiento a la Selección Mayor", aseguró.
González explicó que Azofeifa continúa enfocado en la preparación del Mundial Sub-17 y que separar ambos procesos era parte del nuevo modelo deportivo.
Sin embargo, el fracaso de la Selección Sub-23 volvió a abrir el debate sobre si las decisiones de la Federación realmente responden a criterios deportivos o si los vínculos familiares han terminado ocupando un papel demasiado visible dentro de la estructura de selecciones nacionales.