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Crime & courts

Rastro de terror y muerte: El expediente de casi 100 asesinatos con en que se vincula a Diablo

Las investigaciones judiciales detallan que la organización delictiva de Arias Monge sembró el pánico en Costa Rica mediante ejecuciones selectivas...

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Rastro de terror y muerte: El expediente de casi 100 asesinatos con en que se vincula a Diablo
Rastro de terror y muerte: El expediente de casi 100 asesinatos con en que se vincula a Diablo. Photo: AM Prensa.

Las investigaciones judiciales detallan que la organización delictiva de Arias Monge sembró el pánico en Costa Rica mediante ejecuciones selectivas, decapitaciones y cuerpos quemados vivos.

Redacción- Detrás del imperio logístico de narcotráfico que construyó Alejandro Arias Monge, alias "Diablo", se esconde una de las páginas más sangrientas de la historia judicial costarricense.

La organización de "Diablo" no operaba como una simple red de narcotráfico, sino como una máquina de sicariato descentralizada que cobró decenas de vidas en Limón, la Zona Norte y el Pacífico Central del país.

Informes de inteligencia del Organismo de Investigación Judicial (OIJ) le atribuyen cerca de 100 homicidiosa la organización bajo el mando de Arias Monge. Si bien el capo no ejecutó personalmente cada uno de los asesinatos, el Ministerio Público lo señala como el autor intelectual y financista de una red de sicariato,

De acuerdo con los informes presentados por el jefe policial Michael Soto, las operaciones de sicariato de la banda de "Diablo" mutaron hacia niveles de violencia extrema nunca antes vistos en el territorio nacional:

Snaff y tortura: El OIJ documentó casos donde las víctimas ligadas a la disputa de plazas de narcomenudeo fueron decapitadas o quemadas vivas con el fin de enviar mensajes explícitos de dominación a bandas contrarias.Ataques a mansalva: Las ráfagas de fusilería organizadas por sus células criminales cobraron la vida de objetivos civiles y rivales en vía pública, bares, restaurantes y dentro de sus propias viviendas.Los cuatro casos más impactantes ligados a "Diablo"

1. El asesinato del subjefe del OIJ de Guápiles (2025)

El desafío directo contra el Estado costarricense alcanzó su punto más alto el 4 de febrero de 2025, cuando sicarios bajo las órdenes de Arias Monge emboscaron y asesinaron a balazos a Geiner Zamora, subjefe de la delegación del OIJ de Guápiles. El ataque armado se ejecutó de forma fría mientras el jefe policial se encontraba dentro de un restaurante de la localidad, un crimen que las autoridades calificaron como una represalia directa por la presión policial ejercida contra su estructura.

Uno de los actos de violencia más aberrantes de la organización ocurrió en el año 2024 con el homicidio de Pamela Royo Solano. De acuerdo con las pesquisas judiciales del OIJ detalladas en CrHoy, la mujer fue privada de su libertad y decapitada debido a que se negó a vender estupefacientes para la red de alias "Diablo". Para infundir terror en sus enemigos, los sicarios transportaron los restos y lanzaron la cabeza de la víctima en el corredor de una vivienda vinculada a una banda rival.

3. Sicariato filmado dentro de un aula en Tortuguero (2023)

La impunidad de la banda quedó registrada en video en el año 2023, durante el asesinato de Jazmín Torres Rankin. Un sicario de la organización criminal irrumpió armado en las instalaciones del centro educativo Cindea de Tortuguero mientras la víctima recibía lecciones. El delincuente grabó con su teléfono celular el momento exacto en que le disparó a mansalva a la mujer frente a sus compañeros, exclamándole textualmente antes de jalar el gatillo: "Ahí le manda el Diablo".

4. El calcinamiento de Ademar Jiménez (2015)

El rastro documentado de extrema sevicia de Alejandro Arias Monge se remonta al menos al año 2015, con el homicidio de Ademar Jiménez Gómez. Este caso marcó el inicio del uso de métodos de tortura y desaparición por parte de su naciente organización en Limón: la víctima fue interceptada en la vía pública, acribillada a balazos y posteriormente su cuerpo fue quemado por completo para borrar evidencias e impedir su identificación inmediata.