Este es el motivo de la reunión entre Diablo y la DEA
Redacción- Un sismo político y judicial sacude al país tras revelarse los verdaderos motivos del sorpresivo encuentro entre la Administración de Control de...
Redacción- Un sismo político y judicial sacude al país tras revelarse los verdaderos motivos del sorpresivo encuentro entre la Administración de Control de Drogas (DEA) y Alejandro Arias Monge, conocido en el mundo criminal como “Diablo”.
El fiscal general de la República, Carlo Díaz, despejó las dudas en una conferencia de prensa de última hora. Detalló que la reunión secreta del lunes 27 de julio tuvo un propósito sumamente específico.
Dos agentes federales estadounidenses abordaron directamente al líder narco antes de su audiencia de medidas cautelares. El objetivo primordial fue comunicarle de manera formal el interés de los Estados Unidos en extraditarlo.
Para hacer posible este careo, las autoridades del Poder Judicial modificaron drásticamente los protocolos de seguridad. El reo fue movilizado desde el centro penal La Reforma a las 7:00 a. m., adelantándose a la cita judicial programada originalmente para la tarde.
La agencia norteamericana consideraba a Arias Monge un objetivo criminal de alta prioridad internacional. El Departamento de Justicia estadounidense mantenía vigente una millonaria recompensa de $500.000 a cambio de información que permitiera su captura.
Con esta notificación en persona, la DEA agiliza las coordinaciones binacionales con el Ministerio Público costarricense. El propósito es estructurar formalmente el expediente criminal por conspiración y tráfico de cocaína en suelo estadounidense.
La caída de alias "Diablo", consolidada el viernes anterior en un violento tiroteo en Sarapiquí, cerró una persecución de diez años. Ahora, el proceso abre un nuevo e histórico capítulo legal que podría terminar con el capo costarricense recluido en una prisión federal de máxima seguridad en los Estados Unidos.
Mientras avanza el trámite internacional, el Tribunal Penal dictó prisión preventiva contra el imputado, asegurando su custodia en el país a la vez que es investigado por otros delitos.