Salió para devolver una extensión eléctrica y terminó ejecutado de más de 12 balazos en Cartago
Didier Ortiz Matamoros, de 26 años y padre de dos hijos, fue sorprendido por sicarios cuando llegó a entregar una extensión eléctrica que le habían prestado....
Didier Ortiz Matamoros, de 26 años y padre de dos hijos, fue sorprendido por sicarios cuando llegó a entregar una extensión eléctrica que le habían prestado. El OIJ investiga el crimen como un aparente ajuste de cuentas y revisa cámaras de seguridad para identificar a los responsables.
Lo que parecía un trámite de apenas unos minutos terminó convirtiéndose en los últimos instantes de vida de Didier Ortiz Matamoros, de 26 años. El joven salió en su Toyota Yaris blanco para devolver una extensión eléctrica que había utilizado mientras su vehículo era sometido a trabajos de pulido, pero nunca imaginó que alguien lo estaba esperando.
El ataque ocurrió a eso de las 2 pm de este lunes en las inmediaciones del supermercado Palí de El Bosque, en San Rafael de Oreamuno, muy cerca del lugar donde residía la víctima junto a su familia.
Según la información recopilada por las autoridades, Ortiz viajaba solo cuando fue interceptado por un vehículo del que descendió uno de los ocupantes.
De acuerdo con la versión preliminar de varios testigos, el sicario caminó directamente hasta donde estaba estacionado el automóvil y abrió fuego en múltiples ocasiones, sin darle oportunidad de escapar.
Tras la ráfaga de disparos, el atacante corrió de regreso al vehículo en el que lo esperaba su cómplice y ambos huyeron del sitio antes de la llegada de la policía.
En la escena quedaron esparcidos numerosos casquillos de bala. Las autoridades estiman que Didier recibió más de 12 impactos, heridas que le causaron la muerte de forma inmediata dentro del vehículo.
Agentes del Organismo de Investigación Judicial y oficiales de la Fuerza Pública acordonaron el sitio e iniciaron una amplia recolección de evidencia.
Además, analizan grabaciones de cámaras de seguridad ubicadas en la zona con la esperanza de reconstruir la ruta de escape del automóvil utilizado por los responsables y lograr su identificación.
Aunque la investigación apenas comienza, la principal línea que manejan los agentes apunta a un aparente ajuste de cuentas. De manera preliminar, las autoridades indicaron que la víctima mantenía algunos antecedentes policiales, aspecto que ahora forma parte de las diligencias investigativas.
Didier Ortiz Matamoros era padre de dos hijos y vivía en El Bosque de San Rafael de Oreamuno, a aproximadamente dos kilómetros del sitio donde fue asesinado.
Su muerte provocó una profunda conmoción entre familiares, amigos y vecinos, quienes aún intentan comprender cómo una diligencia tan sencilla terminó en una violenta ejecución a plena luz del día.