Cruz Roja logra ver a Hernán Gil entre los escombros y su rescate con vida está cada vez más cerca
Las labores han sido complejas para los cuerpos de rescate, que ya suman 53 horas de labores
Las labores han sido complejas para los cuerpos de rescate, que ya suman 53 horas de labores
Redacción- La Cruz Roja Costarricense continúa liderando una de las operaciones de rescate más complejas de los últimos años en Venezuela, donde especialistas trabajan contrarreloj para liberar con vida a Hernán Gil, un hombre que permanece atrapado bajo los escombros de un edificio colapsado en Playa Grande, La Guaira.
Aunque los rescatistas costarricenses ya lograron establecer contacto visual con la víctima y mantenerla estable, las labores sufrieron un retraso durante la mañana de este martes debido a un nuevo riesgo estructural detectado en la zona del derrumbe.
Según informó la Cruz Roja, uno de los sensores instalados en la estructura alertó sobre el desplazamiento de una viga de aproximadamente nueve milímetros, situación que obligó a ordenar una evacuación inmediata del área de trabajo mientras especialistas evaluaban el peligro.
Tras varias inspecciones realizadas por ingenieros estructurales y expertos en rescate en estructuras colapsadas, se determinó que las labores podían continuar bajo estrictos protocolos de seguridad.
Actualmente, el operativo es liderado por la Cruz Roja Costarricense con apoyo de equipos especializados de Portugal, Estados Unidos, El Salvador, Chile y Venezuela.
El director nacional de Respuesta a Emergencias de la Cruz Roja Costarricense, Wagner Leiva, explicó que la complejidad del colapso ha convertido el rescate en una carrera contra el tiempo y contra el comportamiento impredecible de la estructura.
"Este rescate ha tenido un periodo extenso porque a este momento llevamos 53 horas de trabajo con múltiples equipos de especialistas", señaló Leiva.
El funcionario confirmó además que Hernán Gil se mantiene consciente, estable, hidratado y con adecuada ventilación gracias al trabajo realizado por los rescatistas que han logrado llegar hasta él a través de estrechos espacios entre los escombros.
Sin embargo, cada avance representa un nuevo desafío.
"La complicación en un derrumbe donde las placas caen de forma diferente hace que el comportamiento de los puntos de presión, cada vez que se libera uno de ellos, genere nuevos movimientos que pueden hacer que el paciente sufra lesiones", explicó Leiva.
Por esta razón, ingenieros estructurales supervisan cada movimiento y determinan cuándo los equipos de rescate pueden avanzar sin comprometer la seguridad del sobreviviente ni la de los propios socorristas.
Pese a las dificultades, la Cruz Roja Costarricense mantiene la esperanza de lograr un desenlace positivo en las próximas horas.
"Estamos seguros de que, a pesar de las complicaciones, dentro de algunas horas podremos liberar a este venezolano que merece regresar a su hogar y con su familia", concluyó el director de emergencias.
La operación se desarrolla en medio de las consecuencias de los terremotos de magnitudes 7,2 y 7,5 que devastaron varias ciudades venezolanas y que han dejado miles de fallecidos, heridos y desaparecidos, convirtiéndose en una de las mayores tragedias sísmicas registradas en América Latina en los últimos años.