Presidenta arremete contra jueces y magistrados por crisis de inseguridad
La Presidenta lanzó un fuerte reclamo al Poder Judicial, exigiendo una reforma profunda y el fin de la "cultura del pobrecito" que, según denunció, facilita la...
La Presidenta lanzó un fuerte reclamo al Poder Judicial, exigiendo una reforma profunda y el fin de la "cultura del pobrecito" que, según denunció, facilita la liberación de delincuentes peligrosos.
Redacción- En uno de los apartados más críticos de su discurso de toma de posesión, la presidenta Laura Fernández Delgado fijó su mirada en el Poder Judicial. Sin rodeos, la mandataria exigió una transformación total en la forma en que se administra la justicia en Costa Rica, enviando un mensaje directo a los magistrados de la Corte Suprema y a los jueces de la República.
"Tenemos el valor para cambiar lo que no está bien. Y sí, eso implica revisar nuestra institucionalidad", sentenció Fernández, subrayando que la independencia de poderes no debe confundirse con una falta de rendición de cuentas ante la ciudadanía.
Los puntos clave del reclamo al Poder Judicial
El mensaje de la Presidenta se centró en tres ejes de confrontación técnica y política:
Responsabilidad por omisión: Fernández fue clara al señalar que los jueces no son inmunes al escrutinio público. "A cada uno le toca darle cuentas al pueblo de sus acciones, así como de sus omisiones", afirmó, vinculando directamente las decisiones judiciales con la crisis de inseguridad que vive el país.Fin de la "Cultura del Pobrecito": La mandataria criticó duramente las leyes y sentencias que, bajo su perspectiva, protegen en exceso a los criminales. Advirtió que la construcción de nuevas cárceles será inútil "si los jueces siguen soltando a delincuentes peligrosos".Recuperar la confianza: Según la Presidenta, el sistema judicial atraviesa una crisis de legitimidad. "Implica algo fundamental: recuperar la confianza en la justicia", señaló, instando a los "jueces honestos" a caminar junto al Ejecutivo en una reforma profunda.Reformas en el horizonte
Aunque Fernández aseguró que "nunca atentaría contra la división de poderes", su discurso dejó claro que impulsará cambios estructurales para modernizar la Corte. Previamente, la mandataria había sugerido la necesidad de reformar el método de elección de magistrados para limitar sus periodos y garantizar una renovación de ideas que termine con lo que califica como un sistema "anquilosado".
"La reforma que necesitamos es profunda. Y la vamos a impulsar. Sin miedo, sin vacilaciones, con resolución", concluyó la jefa de Estado.