Cada vez más ticos consumen marihuana y esto es lo que revelan los datos
Un estudio universitario revela cifras que incomodan y vuelven a poner sobre la mesa una discusión que divide al país entre salud pública, seguridad y...
Un estudio universitario revela cifras que incomodan y vuelven a poner sobre la mesa una discusión que divide al país entre salud pública, seguridad y regulación
El consumo de cannabis en Costa Rica no se detiene. Por el contrario, crece. Así lo confirma una investigación de la Universidad Estatal a Distancia (UNED), que revela un aumento del 2,2% en los últimos siete años, pese a que la sustancia sigue siendo ilegal en el país.
Los datos muestran una realidad clara: el acceso continúa y el uso se mantiene en ascenso. Según el estudio, el 19,9% de la población ha consumido marihuana alguna vez en su vida, mientras que un 4,4% lo hizo en el último mes, lo que refleja una tendencia sostenida en el tiempo.
Pero hay un detalle que llama aún más la atención. El 73,7% de los decomisos realizados por autoridades corresponde a cantidades mínimas, entre 0,01 y 1 gramo. Es decir, en su mayoría se trata de consumo personal y no de grandes redes de narcotráfico.
El investigador Roberto Salas Sánchez advierte que esta dinámica evidencia que la criminalización está impactando principalmente a consumidores, mientras el mercado ilegal sigue activo. Para él, esto obliga a replantear las políticas actuales desde un enfoque más ligado a la salud pública y los derechos humanos.
El contexto también suma presión. El sistema de emergencias 911 recibe más de 2.000 llamadas mensuales relacionadas con drogas, lo que equivale a unos 74 reportes diarios.
A nivel social, la discusión sigue dividida. Un 74,9% de la población rechaza el acceso recreativo al cannabis, aunque la percepción cambia cuando se trata de usos médicos y científicos, donde el respaldo supera el 60%.
El estudio se enmarca en medio del análisis del proyecto de ley que busca regular el cannabis recreativo en el país, una iniciativa que genera debate en la Asamblea Legislativa y fuera de ella.
Desde la UNED insisten en que el país necesita una discusión seria, basada en evidencia, que tome en cuenta experiencias internacionales y que no se limite únicamente a la prohibición como respuesta.
Mientras tanto, las cifras siguen creciendo y el tema continúa encendiendo una conversación que Costa Rica todavía no termina de resolver.