Golpe contundente en la frontera: hallan químicos peligrosos y miles de sacos en campamento minero ilegal
Un operativo de la Fuerza Pública dejó al descubierto la magnitud de la minería ilegal en la zona norte, con toneladas de material, químicos tóxicos y...
Un operativo de la Fuerza Pública dejó al descubierto la magnitud de la minería ilegal en la zona norte, con toneladas de material, químicos tóxicos y estructuras clandestinas.
Un campamento oculto entre la vegetación, cargado de químicos peligrosos y miles de sacos con sedimento minero, fue desmantelado por la Fuerza Pública en el cerro Conchuditas, en la frontera norte del país.
El operativo, ejecutado durante el día y la noche del domingo, permitió a los oficiales del Grupo de Apoyo Operacional (GAO) descubrir la verdadera dimensión de la minería ilegal en esta zona, considerada una de las más golpeadas por esta actividad.
En el sitio, las autoridades encontraron cerca de 2.000 sacos con sedimento minero, así como unos 100 kilogramos de cianuro, 200 litros de gasolina y 120 litros de ácido muriático, sustancias altamente peligrosas para el ambiente y la salud.
Pero eso no fue todo. También se localizaron 50 piletas utilizadas para procesar material, lo que evidencia que no se trataba de una operación improvisada, sino de un campamento bien estructurado y en plena operación.
Durante la intervención, los oficiales decomisaron plantas eléctricas, bombas sumergibles, cilindros de gas, herramientas como palas, barras metálicas y sachos, además de una gran cantidad de insumos utilizados para sostener la actividad minera ilegal.
El campamento estaba ubicado en las márgenes del Caño Mairena y Jardín, en un punto de difícil acceso al que se llega por Boca San Carlos, lo que refleja la logística que emplean estos grupos para operar lejos de la vigilancia constante.
Las autoridades insisten en que este tipo de acciones forman parte de una estrategia sostenida para frenar la minería ilegal en la frontera norte, una actividad que no solo depreda el ambiente, sino que también está vinculada a otras estructuras criminales.
Este nuevo golpe deja en evidencia que, pese a los operativos, la minería ilegal sigue moviéndose con fuerza en zonas alejadas, obligando a las autoridades a redoblar esfuerzos para contener un problema que parece no dar tregua.