Skip to content

Cartago, Costa Rica

Thursday, October 1, 2026

News from Cartago and Costa Rica since 2019
ES

Cartago reports

Estas son las bandas narco que se pelean a balazos barrios y cantones de Cartago

La violencia no se limita al centro de Cartago. Enfrentamientos entre bandas narco ya alcanzan Oreamuno y dejan antecedentes graves en Paraíso. Un mapa...

· 3 min read
Estas son las bandas narco que se pelean a balazos barrios y cantones de Cartago
Estas son las bandas narco que se pelean a balazos barrios y cantones de Cartago. Photo: AM Prensa.

La violencia no se limita al centro de Cartago. Enfrentamientos entre bandas narco ya alcanzan Oreamuno y dejan antecedentes graves en Paraíso. Un mapa criminal que se expande y mantiene a toda la provincia en alerta.

La violencia que sacude a Cartago no responde a hechos aislados ni a ajustes de cuentas casuales.

Detrás de los homicidios recientes existe una guerra narco por control territorial que ya se extiende a varios cantones de la provincia, con bandas enfrentadas, zonas claramente disputadas y antecedentes de sangre que revelan un conflicto más amplio y peligroso de lo que parece a simple vista.

Las investigaciones policiales confirman que la reciente ola de homicidios en Cartago está directamente ligada a disputas entre estructuras criminales dedicadas al narcomenudeo y al control de rutas internas.

Lo que antes parecía concentrado en puntos específicos hoy se expande a nuevos cantones y comunidades.

Según análisis del Organismo de Investigación Judicial, estas bandas buscan dominar barrios completos, corredores de movilidad y puntos estratégicos para la venta y distribución de droga, lo que ha provocado enfrentamientos cada vez más violentos y visibles.

LAS BANDAS QUE TIENEN A CARTAGO BAJO TENSIÓN

En reportes policiales y seguimientos judiciales aparecen varias estructuras criminales que estarían detrás de esta guerra territorial:

El grupo conocido como Gordo Julio, una estructura con presencia histórica en sectores urbanos de Cartago, que actualmente estaría en disputa directa por zonas que antes dominaba.

La banda Los Maruja, vinculada a múltiples ajustes de cuentas y peleas por puntos de venta, especialmente en áreas con alta densidad poblacional.

La estructura identificada como el grupo del Turco, asociada a retaliaciones armadas y movimientos estratégicos para ganar control territorial.

A estas se sumarían otras células más pequeñas y emergentes, formadas tras fracturas internas de bandas mayores, lo que ha fragmentado el mapa criminal y multiplicado los focos de violencia.

La guerra narco ya no se limita al cantón central de Cartago. En Oriamuno, las autoridades han detectado enfrentamientos directos entre bandas rivales, especialmente en sectores como El Bosque y Vista Hermosa, en San Rafael.

En estas comunidades, las disputas se centran en el control de puntos de venta de droga y la intimidación territorial, con amenazas, ataques armados y una creciente tensión entre vecinos que temen que la violencia escale aún más.

Estos enfrentamientos confirman que las estructuras criminales están expandiendo su radio de acción, aprovechando zonas residenciales donde antes la presencia armada era poco común.

Aunque en los últimos meses Paraíso ha mantenido una relativa calma, las autoridades advierten que no se trata de un territorio ajeno a esta guerra. En el sector de Llanos de Santa Lucía existen antecedentes claros de homicidios vinculados a disputas por territorios entre bandas narco.

La ausencia reciente de hechos violentos no elimina el riesgo. Para los investigadores, Paraíso sigue siendo un punto sensible, donde las estructuras criminales podrían reactivarse si cambian los equilibrios de poder entre grupos rivales.

Las zonas que concentran mayor tensión coinciden con puntos estratégicos para el negocio criminal:

Guadalupe y alrededores del Paseo Metrópoli, por su conexión vial y alta circulación.

La Lima y la autopista Florencio del Castillo, clave para movilidad rápida entre Cartago y el Valle Central.

El Bosque y Vista Hermosa de San Rafael de Oriamuno, donde las bandas buscan consolidar presencia local.

Llanos de Santa Lucía en Paraíso, un territorio con antecedentes de sangre y disputas previas.

Para las autoridades, Cartago ya forma parte del nuevo mapa de la criminalidad organizada en Costa Rica. La violencia responde a una lucha por dinero, control y dominio territorial que se expande por cantones y comunidades que antes no figuraban en las estadísticas más graves.

El temor ahora no es solo por los homicidios ya registrados, sino por los grupos que aún no han sido plenamente identificados y que podrían estar operando en la sombra. En esta guerra narco, la lista de bandas no está cerrada y los territorios en disputa podrían seguir creciendo.