Costa Rica retrocede en la lucha contra el tabaco y baja su blindaje frente a las tabacaleras
Un informe internacional advierte que el país empeora su capacidad para proteger las políticas de salud pública mientras más de 2.100 personas mueren cada año...
Un informe internacional advierte que el país empeora su capacidad para proteger las políticas de salud pública mientras más de 2.100 personas mueren cada año por tabaquismo.
Costa Rica pierde terreno en su defensa contra la influencia de la industria tabacalera. Así lo revela el más reciente Índice Global de Interferencia de la Industria Tabacalera, presentado por la Red Nacional Antitabaco (RENATA), que evidencia un deterioro en la capacidad del Estado para blindar sus políticas de salud pública frente a intereses comerciales.
Según el informe, el país obtuvo 64 puntos en la medición correspondiente al período abril 2023 – marzo 2025, empeorando su calificación en comparación con 2023, cuando registró 58 puntos, y 2020, cuando obtuvo 49 .
El estudio analiza 20 indicadores para determinar cómo los gobiernos responden a la interferencia de las compañías tabacaleras. Entre los principales hallazgos se señala la ratificación del tratado de libre comercio con Ecuador, que permite el ingreso de tabaco sin aranceles.
Además, se documenta la participación de diputaciones en actividades de responsabilidad social organizadas por Philip Morris International y la intervención de funcionarios del Ministerio de Economía en un comité técnico junto a representantes de tabacaleras y asociaciones provapeo para elaborar una norma sobre bolsas de nicotina oral .
También se detectaron omisiones y actuaciones del Ministerio de Salud que, según RENATA, beneficiaron directamente a las compañías del sector .
Las cifras detrás del problema son contundentes. En Costa Rica, el 9,1 por ciento de la población consume tabaco activamente. Cada año mueren 2.154 personas por causas asociadas al tabaquismo, mientras que lo recaudado en impuestos apenas cubre el 9 por ciento de las pérdidas económicas que genera esta adicción .
RENATA hizo un llamado directo a las nuevas autoridades del Poder Ejecutivo y Legislativo para que asuman un mayor compromiso en la protección de la salud pública frente a los intereses de la industria tabacalera .
El informe coloca nuevamente sobre la mesa un debate incómodo: hasta qué punto las políticas públicas están realmente blindadas frente a la influencia empresarial, en un país que durante años fue referente regional en control del tabaco, pero que ahora muestra señales de retroceso.