Casi 3 mil carros robados en un año: el error silencioso que aprovecha la delincuencia
La mayoría de los robos de vehículos en Costa Rica no ocurre con violencia ni persecuciones, IIsino por un simple descuido. Las cifras oficiales revelan un...
La mayoría de los robos de vehículos en Costa Rica no ocurre con violencia ni persecuciones, IIsino por un simple descuido. Las cifras oficiales revelan un patrón que preocupa y que podría estar más cerca de lo que muchos imaginan.
En Costa Rica, el principal aliado de los ladrones de vehículos no es la fuerza, es el descuido. Así lo reflejan los datos oficiales del Organismo de Investigación Judicial (OIJ), que evidencian que esta modalidad concentra la mayor cantidad de casos registrados en el país .
Entre el 1 de enero de 2025 y el 11 de febrero de 2026 se contabilizan miles de denuncias por robo de vehículos a nivel nacional. Solo en 2025 se reportan 4.751 casos, mientras que en lo que va de 2026 ya suman 513 .
Pero lo que más llama la atención es el modo de operar: 2.921 robos se registran bajo la categoría de “descuido”, convirtiéndose en la principal forma en que los delincuentes logran sustraer vehículos .
Muy por detrás aparecen otras modalidades como el asalto, con 1.020 casos, y el llamado “cocherazo”, con 762 .
Estos números abren una alerta clara: en muchos casos no se trata de estructuras complejas ni enfrentamientos violentos, sino de oportunidades que los delincuentes aprovechan cuando un carro queda abierto, con las llaves puestas, estacionado sin medidas de seguridad o en zonas poco vigiladas.
El comportamiento mensual durante 2025 muestra que mayo, abril y julio figuran entre los meses con más denuncias, lo que evidencia que el problema se mantiene constante a lo largo del año .
La estadística deja una pregunta abierta que golpea directamente al conductor promedio: ¿cuántos de estos casos se pudieron evitar con una medida básica de prevención?
El dato es claro. El descuido se convierte en la puerta de entrada para miles de robos. Y mientras la cifra no baje, el llamado es directo: cerrar bien el vehículo, no dejar objetos visibles y extremar precauciones puede marcar la diferencia entre llegar a casa tranquilo o convertirse en una estadística más.