Testigos clave sacuden a Maduro: así lo vinculan con narco, armas y alianzas criminales
Exgenerales, narcotraficantes y exaliados del chavismo detallan ante la justicia de Estados Unidos una red que, según sus testimonios, operó durante años desde...
Exgenerales, narcotraficantes y exaliados del chavismo detallan ante la justicia de Estados Unidos una red que, según sus testimonios, operó durante años desde el poder en Venezuela.
Durante más de una década, fiscales estadounidenses han construido un rompecabezas con piezas que ahora encajan: testimonios directos de exgenerales, capos del narcotráfico y antiguos aliados del chavismo que señalan a Nicolás Maduro como figura central de una estructura criminal transnacional.
Los relatos coinciden en un punto clave: el poder político venezolano habría servido, según los testigos, como plataforma para proteger rutas del narcotráfico, facilitar el lavado de dinero y garantizar impunidad a organizaciones armadas y criminales.
Uno de los testimonios más contundentes es el del exgeneral Clíver Alcalá, quien aseguró que dentro del Estado venezolano operaba una red que supervisaba vínculos políticos, económicos y de seguridad para sostener al régimen. En su declaración, afirmó que Maduro recibió entrenamiento de inteligencia cubana y fortaleció relaciones con Irán, la Guardia Revolucionaria Islámica y Hezbolá, con fines operativos y estratégicos.
Alcalá también señaló actividades de narcotráfico y minería ilegal en el Arco Minero del Orinoco, donde, según su versión, oro y diamantes se habrían utilizado para lavar dinero proveniente del tráfico de drogas. En ese esquema, mencionó la participación de Nicolás Maduro Guerra en operaciones clave de esa zona.
Otro testigo clave es Walid Makled, alias el Turco, quien declaró haber negociado cargamentos de cocaína con militares y funcionarios venezolanos. Makled sostuvo que utilizó empresas familiares para mover toneladas de droga destinadas al llamado cartel de los Soles y a las antiguas Farc, siempre bajo protección estatal.
En los expedientes judiciales, Makled también aparece vinculado a Héctor Guerrero, señalado como líder del grupo criminal transnacional Tren de Aragua, con quien habría coordinado envíos de cocaína hacia Estados Unidos entre 2006 y 2008.
Las acusaciones detallan, además, que las rutas del narcotráfico se diseñaron con asesoría cubana y en coordinación con las Farc y el ELN. Según los testimonios, el régimen habría proporcionado armas, documentos e impunidad para facilitar estas operaciones desde territorio venezolano.
A estas declaraciones se suma la del exjefe de inteligencia Hugo Carvajal, quien aseguró haber sido testigo de cómo el proyecto iniciado por Hugo Chávez evolucionó hacia una organización criminal dirigida por Maduro y altos jerarcas del régimen. Carvajal, extraditado desde España, comenzó a colaborar con la justicia estadounidense aportando información sobre vínculos mafiosos y lavado de activos.
La Fiscalía de Estados Unidos sostiene que estos testimonios, junto con evidencia recopilada durante casi 12 años, respaldan la acusación por narcoterrorismo contra Maduro. Según el expediente, se trata de una red sostenida en el tiempo, con participación directa de estructuras del Estado venezolano.
Mientras la defensa del mandatario anticipa que alegará inmunidad diplomática, los fiscales aseguran contar con testigos y pruebas suficientes para demostrar que, lejos de ser hechos aislados, las operaciones descritas formaron parte de un sistema organizado desde las más altas esferas del poder.