Tercer debate del TSE se convierte en un campo de batalla contra el oficialismo y la seguridad
Críticas por desempleo juvenil, educación en crisis y récords de homicidios marcaron un intenso intercambio entre los aspirantes presidenciales, con la...
Críticas por desempleo juvenil, educación en crisis y récords de homicidios marcaron un intenso intercambio entre los aspirantes presidenciales, con la candidata oficialista Laura Fernández como principal blanco de los ataques.
El tercer debate presidencial organizado por el Tribunal Supremo de Elecciones dejó un ambiente de alta confrontación política, donde la seguridad, el empleo y la gestión del actual gobierno dominaron la discusión y generaron los choques más fuertes de la noche.
Desde el primer bloque, la candidata oficialista Laura Fernández Delgado defendió los resultados del gobierno de Rodrigo Chaves, especialmente en materia económica y de empleo, señalando que el país registra cifras históricas de baja desocupación y que las jornadas 4x3 serían una herramienta para ampliar oportunidades laborales, en particular para los jóvenes.
Sin embargo, su intervención fue rápidamente cuestionada por José Aguilar Berrocal, del Partido Avanza, quien afirmó que la realidad del país dista mucho de los números expuestos por Fernández. Aguilar sostuvo que el desempleo juvenil triplica la media nacional y que el sistema educativo enfrenta un deterioro profundo, con centros cerrados y estudiantes que egresan sin habilidades básicas.
El tono del debate se elevó aún más cuando el tema de la inseguridad llegó al centro de la discusión. Los aspirantes coincidieron en señalar que Costa Rica atraviesa uno de los momentos más críticos en materia de violencia, con cifras históricas de homicidios. Fernández insistió en que su eventual gobierno impulsaría penas más severas y la construcción de una megacárcel como respuesta al crimen organizado.
Eliécer Feinzaig Mintz, del Partido Liberal Progresista, aseguró que el país ha superado las 3.000 muertes desde que el actual gobierno asumió el poder y advirtió que, de mantenerse la misma línea, la cifra podría incrementarse de forma dramática en los próximos años. En la misma línea, Ronny Castillo González, de Aquí Costa Rica Manda, cuestionó la ejecución del presupuesto destinado a seguridad y afirmó que existen miles de millones de colones sin utilizar mientras la violencia sigue en aumento.
Otro de los momentos más tensos se dio cuando se abordó la lucha contra el narcotráfico. Claudio Alpízar Otoya, del Partido Esperanza Nacional, y Feinzaig lanzaron fuertes cuestionamientos al oficialismo, señalando decisiones del Ejecutivo que, a su criterio, habrían debilitado el combate contra el crimen organizado y la protección de fronteras y costas.
En los mensajes finales, Feinzaig llamó a la ciudadanía a decidir entre un cambio de rumbo o la continuidad del proyecto oficialista, mientras que Aguilar pidió no normalizar la violencia ni permitir que el país siga, según sus palabras, “llenándose de sangre”. Fernández, por su parte, cerró atacando a sus rivales y denunciando una estrategia conjunta en su contra.
El debate concluyó con un hecho que no pasó desapercibido: la candidata oficialista fue la única que no atendió a la prensa al finalizar la actividad, dejando más preguntas abiertas en una campaña que, tras este encuentro, entra en una etapa aún más confrontativa.