Ministerio de Salud alerta sobre crisis nacional por cierre inminente de rellenos sanitarios
Autoridades alertan sobre una posible crisis en el manejo de residuos sólidos ante la limitada capacidad de los rellenos existentes
Autoridades alertan sobre una posible crisis en el manejo de residuos sólidos ante la limitada capacidad de los rellenos existentes
Redacción- El Ministerio de Salud informó este lunes 12 de enero de 2026 que Costa Rica enfrenta una situación crítica en el manejo de residuos sólidos, debido a la limitada cantidad de rellenos sanitarios autorizados y a la proximidad del cierre de algunos de los más importantes del país.
Actualmente, Costa Rica cuenta con solo siete rellenos sanitarios autorizados. La mayoría de ellos son de pequeña capacidad y reciben menos de 300 toneladas de residuos al día, volumen que apenas alcanza para atender las necesidades de sus propias regiones. En contraste, en la Gran Área Metropolitana se ubican los dos rellenos más relevantes del país.
El relleno sanitario de Aserrí recibe aproximadamente 2.100 toneladas diarias y tiene una vida útil estimada de 11 meses, con un posible cierre previsto para septiembre de 2026. Por su parte, el relleno de La Uruca procesa cerca de 500 toneladas diarias y podría dejar de operar entre marzo y abril de 2026. En conjunto, ambos sitios manejan alrededor de 2.600 toneladas de residuos cada día.
Según el Ministerio de Salud, el cierre de estos rellenos y el eventual traslado de los residuos a otros sitios provocaría un efecto dominó que aceleraría el colapso del sistema nacional. Como ejemplo, si las 500 toneladas diarias que actualmente llegan a La Uruca fueran enviadas al relleno de Limón, este pasaría de recibir 200 a 700 toneladas por día, reduciendo su vida útil de más de 15 años a apenas cuatro. De igual forma, si 1.000 toneladas diarias de Aserrí se trasladaran al relleno de Montes de Oro, su vida útil disminuiría en un 40 %, pasando de más de ocho años a menos de cinco.
El Ministerio advirtió que trasladar residuos de un relleno a otro no soluciona el problema, sino que agrava la crisis. Además, el cierre de un relleno sanitario obliga a transportar residuos a otras provincias, lo que genera congestión vial, atrasos en las rutas municipales y nacionales, incremento en los costos de transporte, mayor presión social en las comunidades receptoras y competencia entre cantones por los espacios disponibles para la disposición de desechos.
Incluso los rellenos con mayor proyección de vida útil, como Santa Cruz (17 años), Limón (15 años) y Montes de Oro (ocho años), verían reducidos significativamente sus plazos si reciben volúmenes adicionales de residuos.
Ante este panorama, las autoridades señalaron la necesidad de impulsar proyectos que reduzcan la cantidad de residuos enviados a disposición final. Entre ellos se encuentra el proyecto de ley N.° 25.271, que permitiría ejecutar acciones de gestión de residuos en situaciones de emergencia y tratar hasta 800 toneladas diarias de residuos orgánicos para su transformación en energía. Asimismo, se mencionó el proyecto de plantas de gasificación de residuos, orientado a disminuir el volumen de desechos del sector Oriente y Occidente de la Gran Área Metropolitana mediante su aprovechamiento energético.
De acuerdo con el Ministerio de Salud, estas iniciativas permitirían extender la vida útil de los rellenos sanitarios y evitar un colapso del sistema de manejo de residuos, cuyos efectos impactarían a todas las provincias del país.