Estados Unidos en el centro del debate: candidatos chocan por el rumbo de la relación con Washington
La alianza con EE. UU., la soberanía nacional y los límites de la influencia extranjera marcaron uno de los bloques más intensos del debate presidencia
La alianza con EE. UU., la soberanía nacional y los límites de la influencia extranjera marcaron uno de los bloques más intensos del debate presidencia
La relación de Costa Rica con Estados Unidos dominó el bloque de política internacional del debate presidencial de Teletica, donde los candidatos dejaron claras sus diferencias sobre hasta dónde debe llegar la cercanía con Washington y cómo equilibrarla con la soberanía nacional.
Laura Fernández afirmó que Estados Unidos es el principal aliado estratégico de Costa Rica y defendió la relación actual como beneficiosa para el país. Señaló que la cooperación con ese gobierno ha generado réditos importantes, especialmente en materia de seguridad y apoyo internacional, y recalcó que cualquier exigencia externa será analizada con respeto al interés nacional y a la soberanía costarricense.
La candidata insistió en que Costa Rica mantendrá el diálogo y la cooperación con Estados Unidos, pero subrayó que las decisiones finales siempre se tomarán desde el país y no bajo presiones externas.
Ariel Robles adoptó una postura más crítica y sostuvo que ningún gobierno extranjero, incluido Estados Unidos, debe decirle a Costa Rica con quién puede o no relacionarse diplomáticamente. Aunque reconoció la importancia del vínculo con Washington, aseguró que el país debe diversificar sus relaciones internacionales y no depender de una sola potencia.
Fabricio Alvarado defendió abiertamente la afinidad de su partido con Estados Unidos y aseguró que no le preocupan las críticas por esa cercanía. Indicó que, al ser el principal socio comercial de Costa Rica, un eventual gobierno suyo mantendría una relación sólida con Washington, sin renunciar —según dijo— a la defensa de la soberanía nacional.
Por su parte, Natalia Díaz coincidió en que Estados Unidos debe seguir siendo un aliado comercial clave, pero advirtió que Costa Rica no puede limitar su política exterior a un solo país. En ese sentido, insistió en la necesidad de fortalecer vínculos con otras naciones y diversificar las relaciones económicas y diplomáticas.
Finalmente, Eliécer Feinzaig fue enfático al señalar que Costa Rica no es una colonia y no debe “arrodillarse” ante las exigencias de ningún país. Aseguró que la relación con Estados Unidos debe basarse en el respeto mutuo y en la independencia de las decisiones nacionales.
El bloque dejó en evidencia que, aunque existe consenso en reconocer el peso de Estados Unidos en la política exterior costarricense, las diferencias surgen en el grado de cercanía, dependencia y margen de maniobra que debe tener el país frente a su principal aliado.