El anuncio que miles esperaban: bono de vivienda permitirá casa propia a 14.000 familias en 2026
El Estado alista una fuerte inyección de recursos para que más personas cumplan el sueño de tener vivienda sin endeudarse de por vida.
El Estado alista una fuerte inyección de recursos para que más personas cumplan el sueño de tener vivienda sin endeudarse de por vida.
El sueño de tener casa propia vuelve a tomar fuerza en Costa Rica. Para el 2026, el país se prepara para uno de los mayores impulsos recientes en materia de vivienda social, con miles de familias que podrían dejar atrás el alquiler, el hacinamiento o las construcciones improvisadas.
El Banco Hipotecario de la Vivienda proyecta otorgar cerca de 14.000 bonos de vivienda a lo largo del próximo año, gracias a un presupuesto que supera los ₡186.000 millones, recursos que provienen del Fondo de Desarrollo Social y Asignaciones Familiares. La medida llega en medio de una alta demanda habitacional y crecientes dificultades para acceder a vivienda formal.
El bono de vivienda es un subsidio estatal que no se devuelve y que se entrega una sola vez por familia. El monto varía según los ingresos del núcleo familiar: entre menores sean los ingresos, mayor es la ayuda económica que se recibe, lo que permite que hogares en condición vulnerable puedan aspirar a una solución habitacional digna.
Las opciones para utilizar el bono son amplias. Incluyen la construcción en lote propio, la compra de lote y construcción, la adquisición de una vivienda ya construida, así como reparaciones, ampliaciones o mejoras. También se mantiene el llamado Bono Patio, que permite edificar una segunda vivienda dentro del terreno de un familiar, y el programa para familias de ingresos medios, donde el subsidio puede funcionar como prima de un crédito hipotecario.
Para acceder al beneficio, la normativa establece requisitos básicos. Entre ellos, formar un núcleo familiar con al menos una persona adulta, no contar con vivienda propia —o únicamente disponer de un lote—, no haber recibido el bono anteriormente y tener ingresos familiares por debajo de ₡1.940.076 mensuales. En situaciones de extrema necesidad, el límite de ingresos se reduce a ₡485.019.
Los resultados recientes refuerzan la expectativa. Durante el 2025, el sistema de vivienda logró financiar más de 10.500 casas en todo el país, lo que permitió que, en promedio, casi 30 familias por día accedieran a una vivienda propia, marcando un impacto social significativo.
Además del financiamiento, el programa incluye acompañamiento social antes, durante y después de la entrega de las viviendas, con el objetivo de asegurar que las familias logren una integración adecuada y sostenible a su nuevo hogar.
Las personas interesadas deben realizar el trámite directamente en las entidades autorizadas por el sistema de vivienda, como bancos públicos y privados, mutuales y cooperativas. Estas instituciones se encargan de orientar a las familias, revisar los requisitos y gestionar la solicitud según la modalidad elegida.
Para miles de costarricenses, el 2026 podría ser el año en que la llave de una casa propia deje de ser un sueño y se convierta en realidad.
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