Skip to content

Cartago, Costa Rica

Thursday, October 1, 2026

News from Cartago and Costa Rica since 2019
ES

National

Adiós al hombre que llevó el patí a los estadios y cada rincón de San José

Orlando Thompson, querido vendedor caribeño, murió a los 79 años tras una semana hospitalizado. Su nombre quedó ligado al sabor, la constancia y la alegría que...

Redacción · 2 min read
Adiós al hombre que llevó el patí a los estadios y cada rincón de San José
Adiós al hombre que llevó el patí a los estadios y cada rincón de San José. Photo: AM Prensa.

Orlando Thompson, querido vendedor caribeño, murió a los 79 años tras una semana hospitalizado. Su nombre quedó ligado al sabor, la constancia y la alegría que repartió por décadas en calles, estadios y bares de la capital.

El centro de San José amaneció con una noticia que estremeció a quienes, por años, esperaron su llegada con una bandeja de patí humeante y una sonrisa inconfundible.

Orlando Thompson, de 79 años, falleció este domingo en el hospital San Juan de Dios, donde permanecía internado desde hacía varios días debido a complicaciones de salud.

Según relataron sus familiares, Thompson venía sintiéndose mal desde hacía varias semanas. El dolor abdominal y las dificultades para respirar lo obligaron a someterse a varios exámenes médicos. Sin embargo, su estado se agravó y finalmente perdió la batalla. Era conocido por tener antecedentes cardíacos y por luchar desde hacía años con problemas que, poco a poco, fueron frenando su ritmo.

Hasta donde le alcanzaron las fuerzas, Thompson siguió haciendo lo que más amaba: preparar y vender patí. Su receta, de origen caribeño, se convirtió en su sello personal y en un producto buscado tanto por vecinos capitalinos como por aficionados en distintos estadios del país.

Su hija recuerda que, hasta hace poco, solía recorrer bares y mercados con su tradicional canasta, aunque en sus últimos meses prefería desplazarse en carro debido al peso del equipo que siempre lo acompañaba. En estadios, especialmente en partidos de Herediano y Cartaginés, era habitual verlo ofreciendo su producto. En Tibás, sin embargo, aseguran que ya no se le permitía ingresar, por lo que vendía afuera del estadio.

Los martes y jueves tenía parada fija en varios bares josefinos, donde entraba puntual con su paquete doble de patí picante. Sus clientes lo esperaban, no solo por el sabor, sino por la conversación amable y la energía que mantenía a pesar de los años.

Una de las personas fundamentales en su trabajo fue Maribel Mena, quien lo acompañó durante años en la preparación, el empaque y la venta. Ella lo ayudó especialmente en los días en que respirar se le hacía difícil, aportándole el apoyo que necesitaba para seguir adelante con su emprendimiento.

El legado de Thompson va más allá del patí. Para muchos, se convirtió en una figura tradicional de la capital, un símbolo de esfuerzo y una muestra viviente de cómo la gastronomía caribeña encontró un espacio especial en la vida cotidiana de San José.

Su familia agradeció las muestras de cariño y recordó que, más que un comerciante, Thompson fue un trabajador incansable que dejó un sabor imborrable en la memoria de quienes lo conocieron.

Keep reading

More from National