Israel: la tierra de los lugares santos
*** Artículo especial para la redacción de AM Prensa
*** Artículo especial para la redacción de AM Prensa
Si se abre la biblia, indistintamente de si es católica o evangélica, en ambas se encontrarán una inmensa cantidad de nombres de sitios que existieron hace unos 2000 años atrás y aún hoy se puede ir a conocerlos, pues su mayoría cuenta con estudios arqueológicos válidos y son también parte de una tradición que data de los primeros cristianos.
Pese a la guerra que existe en oriente medio es posible visitar esos lugares gracias a la diversidad religiosa y libertad de culto que existe en Israel. El que el 73 por ciento de la población de esta nación sea judía – religión a la que la Iglesia Católica llama “hermamos mayores en la fe” ha favorecido que unos 2,5 a 3 millones de personas lleguen anualmente a este país como turistas y, más del 50 por ciento de ellos profesan el cristianismo.
En la religión judía existen cuatro grupos principales: Hilonio seculares, Masorti o tradicionales, Dati o religiosos y Haredi o ultraortodoxos, estos últimos usan ropa muy característica de su comunidad.
La población cristiana representa cerca del 2 por ciento de la población de Israel y una parte importante de ese grupo son árabes cristianos. En esta nación se contabilizan 400 iglesias y 100 de ellas se encuentran ubicadas en la ciudad de Jerusalén.
Según datos oficiales el puerto de Haifa es la ciudad de Israel que cuenta con mayor población cristiana, seguido de la ciudad bíblica de Nazaret. Haifa aparece mencionada en el libro hebrero del Talmud, pero en la biblia su referencia más próxima es el Monte Carmelo.
Además de los lugares santos para el cristianismo, también se puede visitar en Israel la ciudad de los cruzados en Acre o el mar muerto para bañarse en sus saladas aguas.
Como turistas se puede visitar adicionalmente el Museo del Holocausto, conocido como Yad Vashem que cuenta con una exposición muy detallada de la persecución y asesinato de más de 6 millones de judíos durante la segunda guerra mundial y, el Museo Israelí, en el que se pueden ver los Rollos del Mar Muerto, ambos museos en Jerusalén.
Dos lugares representativos de la cultura judía son el Kotel o mal llamado muro de los lamentos , en el que se puede apreciar a decenas de personas orando y, además, la antigua fortaleza de Masada, muy difundida a través de las películas, lugar al que se puede subir por teleférico.
El primero y más fácil encontrar de los lugares santos en Israel se llama “Santo Sepulcro” que se encuentra dentro de la ciudad antigua de Jerusalén.
En la parte más alta y dentro de la Iglesia del Santo Sepulcro está el Calvario o Gólgota, al que se sube por unas delgadas escaleras, a la pura entrada del lugar. Debajo de El Calvario existe un tipo de capilla en la que se aprecia la ruptura de la piedra o roca del Calvario, tal y como lo describe la biblia.
Esta Iglesia fue construida por el emperador Constantino, cerca del siglo IV, que desde un punto de vista arquitectónico tiene parte romana, bizantina y de los cruzados, con mosaicos y columnas muy pronunciadas.
Un aspecto curioso del Santo Sepulcro es que la Iglesia es custodiada por seis iglesias cristianas: católica, ortodoxa armenia, ortodoxa siria, ortodoxa griega, ortodoxa egipcia y la ortodoxa etíope. Si se está el tiempo suficiente en Santo Sepulcro podrá ver a los sacerdotes haciendo “procesiones”con cantos gregorianos u orando.
En la Iglesia del Santo Sepulcro se encuentra la “Tumba Vacía”, que es una pequeña estructura, un tipo de capilla dentro de la propia Iglesia, que es el lugar en el que se piensa que fue sepultado y resucitó Jesús, al cual se puede ingresar por unos breves instantes, no sin antes, hacer una fila en la que se demorará en salir de ella.
Muy cerca se ubica la ruta de la “Vía Dolorosa” o Vía Crucis, dividida en estaciones, las cuales se recorren en forma muy fácil y siendo una distancia corta de caminar. Sin embargo, las calles dentro de la ciudad antigua de Jerusalén son angostas y pueden, en especial la Vía Dolorosa, ser muy concurridas y congestionadas, particularmente en la Semana Santa.
Perderse en la ciudad antigua de Jerusalén es frecuente para los peregrinos y por ello se debe poner atención a los letreros o marcas que indican lugares y direcciones. Este lugar histórico o “casco antiguo” se divide en cuatro barrios: judío, cristiano, musulmán y armenio y es perceptible cuando se pasa de un barrio a otro.
No existe una guía obligatoria para iniciar un recorrido por los lugares santos que indique cuál se debe visitar primero y cuál de último.
Si se alejan un poco de la Jerusalén se podrá optar por lugares como el Río Jordán, Nazaret, Belén o Caná en Galilea.
Conocer el sitio en el que Juan el Bautista, primo de Jesús, bautizó a este último, la distancia en relativamente corta, de unos 60 kilómetros de Jerusalén. Muchos peregrinos alquilan las toallas y ropa para ingresar y darse un chapuzón en las aguas arenosas del Río Jordán y hasta bautizarse. El lugar cuenta con una gradería desde donde los pastores o religiosos hablan del relato bíblico y significado espiritual.
El río es menos caudaloso de lo que la mayoría de las personas esperan y, a su vez, un poco estrecho comparado con muchos de los ríos que recorren Costa Rica, pero su serenidad y la vegetación, así como las zonas áridas circundantes pueden llevar a las personas a imaginar las épocas bíblicas.
Si se sale de la ciudad moderna de Jerusalén, a unos 10 kilómetros se encuentra Belén. Muchas personas desconocen que Belén, así como la bíblica Jericó, se encuentran en la región denominada West Bank y más conocida como Cisjordania, una región de lo que conforma el llamado Estado de Palestino, bajo administración de la Autoridad Nacional Palestina.
Para ir a Belén y Jericó se necesita llevar un documento de identificación, pues existe una frontera interna que separa el Estado de Israel y los territorios de Cisjordania. Los cristianos palestinos representan el 0,9 por ciento del total de la población en Cisjordania, una buena parte de ellos dedicados a la atención de los peregrinos cristianos y comerciantes de souvenir y objetos religiosos para turistas.
En Belén se encuentra la maravillosa Iglesia o Basílica de la Natividad, en donde los visitantes, para ingresar, deberán encorvarse un poco, esto debido a que la puerta principal de entrada es más pequeña de lo usual. Esto es intencional, pues se dice que está hecha de esa manera para mostrar humildad.
Esta Basílica fue construida también en el siglo IV por orden de Constantino y mejorada por Justiniano en el siglo VI.Cuenta con mosaicos bizantinos y columnas originales que asombran por su conservación.
En la parte inferior de la Iglesia se puede descender al lugar en el que, desde la tradición cristiana, nació el niño Jesús, en una gruta o en un pesebre. Se debe ser paciente, pues la fila usualmente es de varias centenas de personas intentando ingresar y se aglomeran en la gruta. Esta Iglesia es administrada por las religiones católica, apostólica armenia, ortodoxa, siria y coptos.
Aunque la arquitectura de la Iglesia de la Natividad y el Santo Sepulcro no son de la misma época y estilos, en ambos lugares se pueden observar hermosos detalles en sus paredes, puertas, escaleras, grabados, figuras, pisos, columnas, luz y colores, así como aromas y espacios de meditación y recogimiento religioso.
Muy cerca existe un lugar menos frecuentado, que se conoce con el nombre de “Campo y gruta de los pastores”, también mencionado en la bíblica. Este es un sitio cuidado por la orden franciscana en la que se pueden apreciar zonas de pastoreo y cuevas de piedra caliza utilizadas en el periodo romano que proyectan una idea más clara de las condiciones de vida de la época.
A alguna distancia de Jerusalén, a aproximadamente 120 kilómetros, se encontrarán con Caná en Galilea, muy próximo al Mar de Galilea que en tiempo de los romanos se llamó lago de Tíberíades.
Lago o mar es navegable y los grupos de visitantes hacen un recorrido en barco desde donde pueden ver la Iglesia de San Pedro, en Cafarnaúm, en el que se encuentra un sitio de excavación arqueológica. Una de las cosas más agradables es comer el Pez de San Pedro, un tipo de tilapia, que establece una relación con los pasajes bíblicos de los primeros días de Jesús.
Si se quiere se puede visitar el cercano Monte de las Bienaventuranzas y el lugar de la multiplicación de los panes y los peces.
Existen muchos otros lugares cristianos o llamados lugares Santos, los cuales son custodiados por el gobierno de Israel y las iglesias cristianas de todo el mundo, a los cuales es preferible conocer con ayuda de un guía turístico que pueda explicar la parte arqueológica e histórica, además de la bíblica.