Skip to content

Cartago, Costa Rica

Thursday, October 1, 2026

News from Cartago and Costa Rica since 2019
ES

National

¡Cuidado con lo que escribe en Facebook y WhatsApp! Vea las implicaciones legales

• Compartir o comentar publicaciones ofensivas también puede convertirse en delito y llevar a juicio penal.Las redes sociales y los grupos de mensajería como...

· 4 min read
¡Cuidado con lo que escribe en Facebook y WhatsApp! Vea las implicaciones legales
¡Cuidado con lo que escribe en Facebook y WhatsApp! Vea las implicaciones legales. Photo: AM Prensa.

• Compartir o comentar publicaciones ofensivas también puede convertirse en delito y llevar a juicio penal.Las redes sociales y los grupos de mensajería como WhatsApp se han convertido en espacios de interacción diaria, pero también en escenarios donde algunas personas aprovechan para lanzar ataques, calumnias o difamaciones contra individuos o marcas. Lo que muchos desconocen es que este tipo de conductas puede tener graves consecuencias legales.

El abogado Alberto García, especialista en derecho penal, explicó que cada vez más personas están siendo llevadas ante los Tribunales de Justicia por publicaciones que afectan el honor, la imagen y la reputación de otros.

Estos hechos pueden constituir delitos como injuria, difamación o calumnia, todos sancionados por el Código Penal costarricense.

“Existe libertad de expresión, claro está, y el consumidor tiene derecho a manifestar su opinión sobre un servicio o producto. Sin embargo, cuando se sobrepasa esa línea y se hacen afirmaciones falsas, ofensivas o malintencionadas que dañan el honor de una persona o el buen nombre de una empresa, se puede configurar un delito”, aseguró García.

Estos casos se tramitan mediante un proceso de acción privada, lo que significa que la persona afectada puede presentar directamente una querella penal y una acción civil resarcitoria, solicitando una compensación económica por los daños ocasionados. No se requiere una investigación previa del Ministerio Público; el caso va directo a juicio ante un tribunal penal.

Incluso compartir una publicación puede ser delitoUno de los puntos que más preocupa, según el abogado, es que muchas personas creen erróneamente que solo quien publica el mensaje original es responsable. Sin embargo, compartir o reenviar contenido difamatorio también implica responsabilidad penal.

“Si yo reposteo, comento o difundo una publicación ofensiva, aunque no la haya creado, estoy validando su contenido. Desde el punto de vista legal, también estoy cometiendo el delito, porque estoy contribuyendo a su difusión”, afirmó García.

Esto aplica tanto para plataformas públicas como privadas. Es decir, los grupos de WhatsApp no están exentos de la ley. Aunque algunos crean que se trata de un entorno cerrado o seguro, los mensajes pueden ser capturados o reenviados fácilmente, y esa información puede ser utilizada como prueba en un proceso judicial.

“Si un grupo tiene 50, 100 o hasta 200 personas, una sola de ellas puede guardar la información o hacer una captura de pantalla. En ese momento, el contenido deja de ser privado y puede ser presentado ante un juez”, explicó.

Además, todo lo que se publica en redes sociales deja rastro: direcciones IP, usuarios, dispositivos, historial de mensajes. Incluso si se borra una publicación, es posible rastrear su origen y atribuir la responsabilidad legal.

Delitos que se pueden agravarEn algunos casos, las publicaciones ofensivas van más allá del daño al honor y pueden incluir amenazas, incitación al odio o a la violencia. En esos escenarios, se activa la acción pública penal, lo que permite la intervención de la Policía Judicial.

“Ya no estaríamos hablando solo de una difamación, sino de amenazas o incitación a cometer delitos contra la integridad física o la libertad de las personas. Esto amerita una investigación más amplia y puede derivar en sanciones más severas”, explicó el experto.

Un ejemplo reciente es el caso de una persona que en un grupo de Facebook emitió amenazas contra magistrados del Poder Judicial, asegurando que les ‘reventaría las llantas’. Ese tipo de mensajes son investigados de oficio por las autoridades y, al menos con este caso, terminó con un allanamiento y detención.

Cuidado con hablar mal de marcas o empresasEl abogado también señaló que existe una figura legal poco conocida llamada difamación de persona jurídica, que aplica cuando las manifestaciones ofensivas van dirigidas a una empresa o institución.

“Decir cosas falsas o malintencionadas sobre una clínica, restaurante o cualquier otra organización puede afectar su reputación, causar pérdidas económicas y afectar su relación con clientes o proveedores. En esos casos, también se puede presentar una querella y exigir una reparación”, indicó.

La recomendación: pensarlo dos veces antes de publicarAlberto García hace un llamado a la ciudadanía para que reflexione sobre lo que comparte o publica en plataformas digitales. La libertad de expresión no es una licencia para insultar, denigrar o mentir.

“La gente tiene que entender que las redes sociales no son tierra de nadie. Lo que usted dice o comparte puede tener consecuencias reales: económicas, sociales y legales. Más de una persona ha tenido que enfrentar un juicio, pagar indemnizaciones e incluso recibir sentencias condenatorias por no medir sus palabras”, concluyó.

En resumen, lo que se dice en un grupo de WhatsApp o en una red social no queda en el aire. Puede convertirse en prueba, llegar a juicio y transformarse en una condena.

Antes de escribir, compartir o reenviar cualquier contenido, asegúrese de que sea veraz y respetuoso. En el mundo digital, la imprudencia también se paga.

Keep reading

More from National