Saltar al contenido

Costa Rica

Sábado 17 de octubre de 2026

Noticias de Costa Rica y el mundo desde 2015
EN

AM Deportes

Asdrúbal Alvarado Redondo, el árbitro que ayudó a mejorar las condiciones del arbitraje tico

De debutar en Segunda División en 2006 a pastor de la iglesia "Fuego de Dios" en Granadilla, el excolegiado repasa su carrera, las huelgas por mejores condiciones y por qué los insultos lo motivaban.

· 2 min de lectura
Asdrúbal Alvarado Redondo, el árbitro que ayudó a mejorar las condiciones del arbitraje tico
Asdrúbal Alvarado Redondo, el árbitro que ayudó a mejorar las condiciones del arbitraje tico. Fotografía: AM Prensa.

Asdrúbal quería ser futbolista, pero las puertas como jugador nunca se abrieron. Su camino cambió cuando, en un torneo en su trabajo, asumió el rol de árbitro y, por invitación de don Carlos Torres, hizo el curso. Empezó en ligas menores, pasó por la asociación de arbitraje de UNAFUT y en 2004 entró a la subcomisión de arbitraje de la Federación. En 2006 falló las pruebas físicas para la liga de ascenso, se preparó seis meses con Allan Brown, las superó y debutó en el Alfaro Ruiz vs. Chorotega. En Segunda dirigió 150 juegos como árbitro, incluida una final entre Carmelita y San Ramón, y en 2008 llegó a Primera División. Se define como el primer árbitro estadístico del país, por su labor como quinto árbitro.

Los inicios fueron duros: había que pagar de bolsillo viajes e instrumental, buscar dónde dormir y pedir adelantos de vacaciones cuando un partido se reprogramaba por la lluvia. Esa necesidad lo llevó a formar, junto a otros colegas, una alianza dentro de la Federación que costó una jornada de huelga de todos los árbitros de Primera, pero logró mejores dietas, patrocinadores para UNAFUT, psicólogos y entrenadores.

Sobre los insultos, afirma que eran parte del juego: "para nosotros los árbitros eran necesarios", pues le daban adrenalina y motivación, y lo peor era un estadio sin afición. Con su familia era distinto: recuerda que su mamá le preguntaba cómo le había ido y él respondía: "a mí bien, pero a usted no". Dice que el arbitraje le dio carácter, disciplina y calma para analizar antes de decidir.

Se retiró en 2015 por lesiones graves: "mi cuerpo dijo hasta aquí". Hoy lleva 29 años como funcionario del Ministerio de Hacienda y, junto a su esposa, es pastor de "Fuego de Dios", iglesia con cinco años de fundada. Allí han llegado exjugadores y exárbitros, y el fútbol sigue presente. Con su esposa también impulsa escuelas de fútbol para alejar a jóvenes de las drogas y la mala vida, y agradece a Randall Poveda, quien fue su guía en el arbitraje y le enseñó sobre su fe.

Sobre su infancia, la recuerda unida y feliz, aunque marcada por situaciones de hospital; antes de la fe, dice, era inseguro y sufrió bullying. Actualmente él pide que lo recuerden como "una persona que ama las almas", un hombre luchador.

Siga leyendo

Más de AM Deportes