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title: "(Opinión) Seguridad Física: que la inclinación política no nos aparte de su objetividad"
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date: 2026-05-25T23:53:00.000Z
modified: 2026-05-25T23:53:26.381Z
author: "Redacción"
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# (Opinión) Seguridad Física: que la inclinación política no nos aparte de su objetividad

*Por Minor Araya Salguero/ Criminólogo - Exagente OIJ y SWATDebido a la reunión que, el pasado 18 de mayo, los máximos jerarcas del Poder Judicial sostuvieran...*

Nacionales · 25 de mayo de 2026, 17:53 · Redacción

## En 3 puntos

- Por Minor Araya Salguero/ Criminólogo - Exagente OIJ y SWATDebido a la reunión que, el pasado 18 de mayo.
- "No me dejó de molestar que, a nuestro ingreso al salón de reuniones de Casa Presidencial, se nos dijera, se nos quitaran nuestros teléfonos y los dispositivos electrónicos, y no solo eso, también se nos revisó con escáner".
- En el ambiente de la seguridad, es más saludable y mejor recaer en una crítica por severidad que por ingenuidad.

Por Minor Araya Salguero/ Criminólogo - Exagente OIJ y SWATDebido a la reunión que, el pasado 18 de mayo, los máximos jerarcas del Poder Judicial sostuvieran con la presidente de la República en Zapote, la magistrada Patricia Solano Castro, presidente de la Sala de Casación Penal, resalta lo siguiente:

"No me dejó de molestar que, a nuestro ingreso al salón de reuniones de Casa Presidencial, se nos dijera, se nos quitaran nuestros teléfonos y los dispositivos electrónicos, y no solo eso, también se nos revisó con escáner".

Para la cibernauta Andrea Hurtado, el problema estriba en que, a los invitados a Casa Presidencial, "les tocaron la corona y se molestaron". ¿Será…?

Evidentemente, nadie está obligado a ser especialista en una materia que se llama Seguridad Física. Claro, se alude a Doña Andrea y a aquellos que piensen que esto es solo cosa de coronas.

Ahora bien, ciertamente sí debo confesar que me sorprendió el hecho de conocer sobre la aplicación de estrictas medidas de seguridad en tan importante edificio. ¿Por qué…?

Por cuanto, desde mayo de 2013, desafortunadamente quedaría evidenciado —con el famoso "avionetazo"— que la inseguridad y, con esto, la vulnerabilidad era lo que ahí peligrosamente merodeaba.

Y claro, ¿cómo obviarlo? Las instalaciones de todo el Poder Judicial quizá aún palidecen ante el concepto: "correcto y oportuno sistema de protección de instalaciones", porque hasta balazos y la misma muerte podrían ser citados como valiosos testigos de esa temida vulnerabilidad.

No voy a dar una clase acá; únicamente citaré algunos conceptos clave de la materia con respecto al hecho en cuestión.

Cada instalación tiene sus particularidades, y sobre estas deben girar unas amigas llamadas "medidas de seguridad". En la buena teoría, el recinto en el que se ubica el o la presidente de la República debe contar con medidas de protección de nivel alto.

Y esas medidas —debido a esa especie de giro de negocio que tiene el centro de mando presidencial— no solo deben obedecer a reconocimiento, clasificación y autorización de personas con perfil de visita; también deben adherirse a otros extremos de control compatibles con otras clases de amenaza.

Un edificio puede tener dentro de su configuración estructural-funcional sectores que deben ser clasificados según su naturaleza de trabajo, y con esto, la respectiva medición y clasificación de riesgo deben hacer su aparición.

Entonces, según sea su clasificación de riesgo, así deberán estar dispuestas las respectivas medidas de seguridad, de un piso a otro, de un área a otra, de una oficina a otra, etcétera.

Puede que, en la recepción e incluso en la oficina del responsable de comunicación del edificio, la medida de seguridad permita la portación y el uso de dispositivos electrónicos; no obstante, en el área de entrevistas no, y sea, por tanto, restringido hasta el ingreso de este tipo de herramientas.

Así las cosas, no puedo determinar como descabellado que, en la sala de reuniones de Casa Presidencial —lugar en donde pueden ser tratados asuntos de altísima importancia y riesgo para el país— se tengan dispuestas medidas especiales y específicas de más alto nivel de restricción.

Claro, las medidas de seguridad se basan, entre otros, en objetivos razonables que consideren a las distintas y posibles amenazas, de la mano con la objetividad de la realidad que demarca el entorno de operaciones.

La protección de las conversaciones y la protección de la integridad física podrían ser, perfectamente, proyecciones objeto de control por un sistema de seguridad física en Presidencia. Bueno, al menos yo lo propondría de esta manera.

Pero casi siempre hay espacios entre lo que se debe hacer y lo que admite algún grado de tolerancia. Me explico…

El que narra, habiendo sido objeto de una fuerte auditoría norteamericana —VISA Internacional— sobre un Sistema de Protección Física diseñado y aplicado a un gran e importante Centro de Efectivo (así es, dinero), debe decir que, aún teniendo "valores" en medio de todo el entramado del diseño, existe —entre otros— algo totalmente entendible y tolerable, un aspecto técnico que conocemos como:

"Excepciones a las Medidas de Seguridad".

Esas "excepciones" son aplicables bajo condiciones especiales y, en este caso que nos ocupa, ¿quién las dispondría, la presidente del país…? Tal vez; sin embargo, no debería serlo porque, en Protección a Dignatarios, hay una balanza de entendimiento y de ejecución en la cual la cuestión emocional no debería estar por encima de lo racional.

Es un Manual de Procedimientos de Operación Normal (PON) lo que debe dictar la normalidad en la aplicación de las medidas y sus excepciones en materia.

Si en ese manual —que me imagino, solo me imagino— debe poseer el Sistema de Seguridad de Casa Presidencial, para guiar sus operaciones normales, no se indican de forma explícita "Excepciones de Ingreso y Permanencia" en el Salón de Reuniones para con invitados nacionales; pues todas las medidas de seguridad se aplican sin distinción alguna.

Todo esto es un asunto resorte del procedimiento.

Por supuesto, supondría que deben haber excepciones a las medidas de seguridad para el ingreso y permanencia en esa área de la Casa Presidencial; pero, por lo visto, pareciera que no aplican para los máximos mandos del Poder Judicial.

Con todo, debo aclarar también que mucho efecto e importancia debe tener "la manera, la forma de aplicación" de la medida en donde el respeto, la comunicación y el conocimiento demostrado deben hacer de la aplicación de la medida algo que se proyecta al exterior, haciéndose calificar como una aplicación necesaria, objetiva y profesional.

¿Qué podemos aprender de todo el problema acá bajo colación…?

Que, lamentablemente, debemos comprender que en nuestro país —dentro de su contexto criminal, político y de funcionamiento general— en sus instalaciones públicas, las medidas de seguridad no solo son de importante aplicación y respeto, es que deben existir y, con esto, hacernos ver la realidad de un mundo diferente; uno en donde las variantes del riesgo son correctamente interpretadas y atendidas.

Sí, claro que comprendo a Doña Patricia y su molestia; a pesar de esto, por mi desconocimiento con respecto al abanico de riesgos y valoraciones del Sistema de Protección Física en cuestión, no soy capaz de criticar de alguna forma los alcances de tal normativa.

Ignoro si la medida fue implementada de manera correcta en el campo; es decir, en la realidad y practicidad. "El saber cómo hacer" puede que este sea el verdadero quid de este embrollo.

Lo cierto es que, si por una razón u otra, en Casa Presidencial ocurre un hecho reprochable o lamentable desde el criterio de seguridad, el "tico criticón" sería el primero en hacer mofa de aquello y, a los cuatro vientos, crucificar no solo a quien no conoce, sino también lo que no conoce. ¿O me equivoco…?

En el ambiente de la seguridad, es más saludable y mejor recaer en una crítica por severidad que por ingenuidad.

— AM Prensa · https://www.amprensa.com/2026/05/opinion-seguridad-fisica-que-la-inclinacion-politica-no-nos-aparte-de-su-objetividad
