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title: "Por qué el sueño de los 40 diputados es más difícil que ganar la Presidencia"
description: "El sueño de los 40 diputados choca con la realidad del sistema electoral costarricense. No es solo improbable; es estructuralmente inviable en condiciones..."
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author: "Adrián Meza Granados"
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publisher: AM Prensa (Cartago, Costa Rica)
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# Por qué el sueño de los 40 diputados es más difícil que ganar la Presidencia

*El sueño de los 40 diputados choca con la realidad del sistema electoral costarricense. No es solo improbable; es estructuralmente inviable en condiciones...*

Nacionales · 25 de enero de 2026, 02:47 · Adrián Meza Granados

## En 3 puntos

- El sueño de los 40 diputados choca con la realidad del sistema electoral costarricense.
- El discurso suena potente, ambicioso y seductor: lograr 40 diputados en la Asamblea Legislativa.
- En Costa Rica, ganar la Presidencia abre la puerta del poder, pero dominar la Asamblea sigue siendo el verdadero desafío.

El sueño de los 40 diputados choca con la realidad del sistema electoral costarricense. No es solo improbable; es estructuralmente inviable en condiciones normales.

El discurso suena potente, ambicioso y seductor: lograr 40 diputados en la Asamblea Legislativa. Sin embargo, cuando se revisa con lupa el sistema electoral costarricense, la historia política reciente y la matemática que rige la asignación de curules, ese objetivo aparece más como una consigna de campaña que como una meta realista.

Paradójicamente, es más fácil ganar la Presidencia de la República que alcanzar una mayoría legislativa tan amplia, a pesar de que la Asamblea Legislativa es el primer poder de la República y el órgano que realmente dicta las leyes, controla al Ejecutivo y define el rumbo institucional del país.

Un sistema diseñado para evitar hegemonías

Costa Rica elige 57 diputados mediante un sistema de representación proporcional, distribuido en siete provincias, cada una con un número fijo de curules según su población. La asignación se hace a través del mecanismo de cociente y subcociente, regulado por el Tribunal Supremo de Elecciones.

Este sistema no es casual. Fue creado precisamente para:

reflejar la diversidad política del electorado,evitar concentraciones excesivas de poder,garantizar la presencia de minorías en el Parlamento.En la práctica, esto significa que arrasar en votos no equivale a arrasar en diputados.

Presidencial y legislativo: dos elecciones distintas

Aunque se votan el mismo día, la elección presidencial y la de diputados no están vinculadas jurídicamente. Son papeletas distintas, con lógicas distintas.

Un partido puede ganar la Presidencia con una pluralidad de votos a nivel nacional, pero los diputados se eligen provincia por provincia, y ahí el escenario se fragmenta.

Ese detalle es clave para entender por qué un partido con fuerte respaldo presidencial no necesariamente domina la Asamblea.

El escenario actual: fuerza dominante, oposición dispersa

Según encuestas recientes, el partido Pueblo Soberano ronda un 38% de apoyo presidencial, seguido por Partido Liberación Nacional con cerca de un 8%, otro partido alrededor del 5% y una constelación de fuerzas menores que no superan el 2%.

A primera vista, este panorama sugiere un terreno fértil para una mayoría legislativa contundente. Pero el sistema electoral introduce varios frenos estructurales.

Para alcanzar 40 de 57 diputados, un partido necesitaría controlar más del 70% del Parlamento. En términos reales, eso implicaría:

superar con holgura el cociente en casi todas las provincias,quedarse con la mayoría de los residuos,y que muy pocos partidos superen el subcociente provincial.Con un 38% del voto, incluso trasladado de forma eficiente a la papeleta legislativa, el resultado esperado es otro:

un buen desempeño legislativo se ubica entre 22 y 26 diputados,un escenario extraordinariamente favorable podría rondar los 28 o 30,pero 40 diputados queda fuera del rango matemático razonable.El sistema proporcional, lejos de amplificar mayorías, las modera.

Las provincias grandes: el mayor obstáculo

San José, Alajuela, Cartago y Heredia concentran la mayor cantidad de curules. Precisamente en esas provincias, el reparto por cociente y subcociente garantiza que varias fuerzas políticas obtengan representación, incluso cuando una lista gana con claridad.

Ahí es donde se rompe la posibilidad de una súper mayoría. Siempre entran segundos, terceros y hasta cuartos partidos, reduciendo el número máximo de curules que puede capturar una sola agrupación.

Fragmentación opositora: ayuda, pero no alcanza

La dispersión del voto opositor sí favorece al partido puntero, pero no elimina el efecto del subcociente. Partidos pequeños, con bastiones provinciales o arrastres locales, logran colarse y obtener uno o dos diputados.

Esos pocos curules, repartidos en varias provincias, son suficientes para impedir que un solo partido alcance cifras cercanas a 40.

La Asamblea: el verdadero centro del poder

Más allá de la discusión numérica, hay un punto político de fondo. La Asamblea Legislativa no es un premio secundario. Es el primer poder de la República.

aprueban o bloquean proyectos de ley,controlan ministros y jerarcas,definen presupuestos,y se condiciona, en la práctica, la gobernabilidad del Ejecutivo.Por eso, históricamente, ningún gobierno ha podido gobernar sin negociar, incluso cuando llega con una victoria presidencial clara.

Prometer 40 diputados puede funcionar como mensaje político, pero no resiste un análisis técnico serio. Bajo las reglas actuales, lograr esa cifra sería más difícil que ganar la Presidencia en primera vuelta.

La experiencia costarricense demuestra que:

las mayorías absolutas son excepcionales,las mayorías calificadas son casi inexistentes,y la gobernabilidad siempre pasa por el diálogo legislativo.El sueño de los 40 diputados choca con la realidad del sistema electoral costarricense. No es solo improbable; es estructuralmente inviable en condiciones normales.

En Costa Rica, ganar la Presidencia abre la puerta del poder, pero dominar la Asamblea sigue siendo el verdadero desafío. Y ese desafío, por diseño institucional, nunca ha sido sencillo ni lo será.

— AM Prensa · https://www.amprensa.com/2026/01/por-que-el-sueno-de-los-40-diputados-es-mas-dificil-que-ganar-la-presidencia
