• Según Cosevi, estará terminado en agosto

San José – Mientras en China botan y levantan un puente de cuatro carriles en 48 horas, en Costa Rica, el Consejo de Seguridad Vial (Cosevi) suma 10 meses construyendo uno peatonal en La Galera, en Curridabat.

Según el Cosevi, la obra comenzó a construir en setiembre de 2016; sin embargo, las obras se atrasaron debido a problemas con el traslado de un cableado de la Compañía Nacional de Fuerza y Luz (CNFL) que impedía la construcción del puente.

Adrián Rojas, ingeniero del Cosevi, aclaró que la entidad coordinó desde un año y medio antes el traslado del cableado, e incluso pagó más de 70 millones de colones para ello; sin embargo, achacó la culpa  a la compañía, pues tardó en hacerlo.

«Este puente ha tenido muchas suspensiones, pero nunca relacionadas propiamente con la empresa constructora o el Consejo de Seguridad Vial, que financia la obra, sino porque las empresas de servicios públicos se retrasaron en el traslado de su infraestructura, sea tubería, cableado», manifestó Rojas.

La obra de más de 272 millones de colones ha generado en el último año congestionamiento vial a causa de las obras frenadas. El Cosevi informó a este medio que en el mes de agosto será inaugurado el puente.

La estructura será en concreto y contará con todas las condiciones que permitan acceso universal, es decir, para que personas incluso en sillas de ruedas o con problemas de movilidad puedan usarlo, contrario a lo que ocurre cuando se usan gradas; además, contará con una bahía de autobuses.

EN CHINA DURAN DOS DÍAS

En nuestro país, ese puente peatonal lleva 10 meses en construcción debido a los atrasos; sin embargo, en China, el gobierno construyó en tan solo 48 horas un puente vehicular.

Los chinos, en primer lugar destruyeron el puente antiguo y luego construyeron el nuevo, todo en dos días.

Para ello, requirieron 1.300 toneladas de materiales, y el proceso se completó en 19 horas. Con lo cual, resulta que el cambio de un puente por el otro duró menos de 43 horas.

Medios chinos señalaron que los trabajadores emplearon un nuevo «método integrado de reemplazo». De este modo, al cabo de 43 horas, el importante paso elevado sobre el tramo noreste de la carretera volvió a ser abierto para los conductores.