San José – Un costarricense que tiene derecho a aspirar a la presidencia de la República, tal y como lo establece la Constitución, primero debe pensar en su billetera y pagar una millonaria cuota al partido al que quiere inscribirse.

Y es que los partidos políticos cobran hasta 35 millones de colones para inscribir una precandidatura presidencial, es decir, para poder competir por la nominación que lo llevará a la afronta real de la silla de Zapote.

Partidos como Liberación Nacional, pidieron a sus aspirantes una inscripción por 20 millones de colones, pero como Clinton Cruickshank renunció este lunes, ahora los cuatro aspirantes restantes deben pagar 25 millones. Según Fernando Zamora, secretario general de ese partido, el dinero se utiliza para organizar la convención abierta que elige al candidato.

En la otra acera, el Partido Unidad Social Cristiana (PUSC), aunque no ha definido el costo de su inscripción, valdría alrededor de 35 millones, valor que tuvo en 2014.

La Constitución Política establece en su artículos 135 que una de los únicos requisitos para aspirar a la presidencia es ser costarricenses por nacimiento y establece además que todo ciudadano podrá aspirar a un cargo de elección popular; sin embargo, es de conocimiento que no todos los costarricenses tienen la capacidad económica para poder pagar una cifra de esa magnitud.

Antonio Álvarez Desanti, precandidato del PLN y quien se inscribió este martes, mencionó que no está contento con realizar ese pago, pues no es justo.

«Lo que no es justo es que la deuda política no cubra las convenciones, si los partidos tuviéramos plata del Estado podríamos hacer gratuitamente, eso es lo triste. ¿Por qué no puede ser cubierta por un adelanto de la deuda, sería lo lógico? No estoy nada contento de tener que pagar, yo pago, pero no estoy nada contento», dijo Desanti, quien además, ahora deberá pagar  5 millones de colones más por el retiro de Cruickshank.

Desanti señaló que la propuesta para ello es una reforma de ley para efectivamente cobrar un adelanto de la deuda política.

Por su parte, Rafael Ortiz, precandidato del PUSC, señaló que el dinero se necesita para organizar una convención nacional.

«El Comité no ha definido el monto, pero es un proceso interno que tiene un costo. En el caso nuestro, una elección nacional no tiene una suma antojadiza, pero también hay otras formas como inscribir un partido político nuevo, en donde no tendrían que sufragar esos gastos», agregó Ortiz, quien dijo a este medio que él está preparado para pagar la inscripción.

Pese a su posición, aseguró que el Estado sí debe ampliar la deuda política para los procesos internos partidarios.

En otros partidos políticos, como el Nueva Generación (PNG), encabezados por su candidato Sergio Mena, el valor de las inscripciones es menor y critican como los tradicionales impiden ese derecho.

«A mí me parece que es los típico de los partidos tradicionales, establecer montos elevados. Igual lo hacen con los diputados y me parece que en nada abona a que ellos quieran rejuvenecer un partido si mantienen esos costos, pues demuestran un discurso confuso, pues hablan de renovación y los que aspiran son los mismos y los que tienen dinero y es una bofetada cuando piden a la clase media a participar», añadió Sergio Mena, candidato presidencial del PNG.

«UNA PLUTOCRACIA»

Para el politólogo Claudio Alpízar, es inaceptable que los partidos políticos cobren esas sumas para la inscripción de un precandidato, pues es una señal de que se están asegurando que solo la clase adinerada alcance el poder.

«Se asegura una plutocracia, en la que solo unas cuantas personas pueden tener acceso a la candidatura. Esa medida hace que se evite la participación de gente preparada, con ideas, con proyectos, que no pueden pagar ese dinero o que pasan a una tercera fila de diputación», criticó Alpízar.

El experto en política afirmó que la responsabilidad de ello la tienen los propios dirigentes de partidos políticos.

«Aquí hay que pasarle la responsabilidad de quienes dirigen los partidos políticos, pues no prevén guardar o ahorrar unos cincos de la deuda para sus procesos interno, por lo que poco favor le hacen a las agrupaciones en la búsqueda de fórmulas idóneas», dijo Alpízar.

El politólogo no está de acuerdo con que el Estado dé dinero a los partidos para los procesos internos. «Reciben millones de colones en donaciones», concluyó.

1 COMENTARIO

  1. Otro DEMAGOGO EGOLATRA más…y en la agrupación política más CORRUPTA y NEFASTA para Costa Rica.
    Tienen a Costa Rica con el cuello bajo la guillotina. Ellos son los culpables de casi todo el estado de cosas en Costa Rica.
    El PAC con su «noche oscura», pero el PLN tiene a Costa Rica en una eterna noche oscura.
    Preocupado porque el PLN puede perder las elecciones con el «Mañoso y más», pero la preocupación debería de ser Costa Rica, no un partido CORRUPTO.
    Así estamos.

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