Redacción/Agencias- El Gobierno de Colombia inició los acercamientos con la oposición política en un esfuerzo para salvar un acuerdo de paz con la guerrilla de las FARC luego de su rechazo en un plebiscito, un sorpresivo resultado que sumió al país sudamericano en la incertidumbre.

A pesar de la amarga derrota, Santos y el máximo líder de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), Rodrigo Londoño, alias «Timochenko», anunciaron que continuarán con sus esfuerzos para evitar una reactivación de la confrontación que ha dejado unos 220.000 muertos y millones de desplazados. En ese sentido, confirmaron que mantendrán un cese bilateral al fuego.

Aunque Santos, un economista de 65 años, no estaba obligado a refrendar los acuerdos, apostó su capital político para darle mayor legitimidad. A pesar de que dijo que no tenía plan B en caso de una derrota, ahora busca opciones en una Colombia dividida por la mitad.

Santos nombró al jefe de su equipo negociador, Humberto de la Calle; a la canciller, María Ángela Holguín; y al ministro de Defensa, Luis Carlos Villegas, como sus representantes para iniciar un diálogo con la oposición que lidera el popular ex presidente Álvaro Uribe.

Aunque el partido de Uribe, el Centro Democrático, no acudió a un encuentro que convocó Santos, anunció su voluntad de reunirse con los delegados del Gobierno para «corregir» los errores del acuerdo de paz y nombró a sus representantes.